Escudo de Cox, Bienvenidos a la ciudad de Cox

Monumentos y Lugares de Interés


Castillo de Santa Bárbara de Cox

CASTILLO

El principal monumento que conserva Cox es el castillo de Santa Bárbara, de origen musulmán, declarado como uno de los más antiguos de la Comunidad Valenciana y de España que actualmente se encuentra restaurado. El castillo de Cox se sitúa sobre la cima de un monte de unos 80 metros de altura, el cual, gracias al corte producido para el paso de la antigua carretera Nacional Alicante-Murcia, forma una pequeña isla en una estribación al noreste de la Sierra de Callosa, presidiendo la población. Ofrece una hermosa vista de la Vega Baja del Segura y en sus laderas y cimas se han hallado restos arqueológicos de todas las culturas sin interrupción desde la Edad de Bronce hasta hoy, con especial presencia ibérica, romana y medieval.

 

EL CASTILLO DE COX

Recientemente restaurado, es una maciza mole de mampostería sin matacanes ni almenas. Consta del recinto amurallado y palacio de planta poligonal. Junto al palacio hay una ermita y se accede al conjunto, que esta en la cima de una pequeña elevación por un Vía Crucis. Desde el castillo, las visitas sobre la Vega y el núcleo urbano de Cox son especialmente atractivas al atardecer.

El castillo de Cox se sitúa sobre la cima de un monte de unos 80 metros de altura, el cual, gracias al corte producido para el paso de la antigua carretera Alicante-Murcia, forma una pequeña isla en una estribación al noreste de la Sierra de Callosa, presidiendo la población. Ofrece una hermosa vista de la Vega Baja del Segura, y en sus laderas y cima se han hallado restos arqueológicos de todas las culturas sin interrupción desde el Bronce hasta hoy, con especial presencia ibérica, romana y medieval.

Los orígenes del castillo son imprecisos dentro de la dominación musulmana, pero la forma y basamento de sus murallas, de metro y medio de espesor, son de indudable origen militar pese a opiniones discordantes. No podía ser otro su origen teniendo en cuenta su privilegiada situación defensiva por sus laderas escarpadas, solo accesibles medianamente por el lado sureste, añadiendo el hecho de que la presencia humana en el lugar que ocupa no tuvo interrupción a lo largo de la historia. Aunque en la reciente restauración no le han sido restituidas las almenas que se conservaron hasta principios del siglo pasado, en una fotografía de la época se aprecia con toda nitidez su estilo árabe. Hacia el año 1.466 se acometió una restauración a fondo a instancias del señor del lugar, Don Juan Ruiz Dávalos, que le cambió varios de sus elementos primitivos al dotarle de una capilla en honor de Santa Bárbara, donde todos los años por su festividad subían los vecinos de Cox a oír la Santa Misa.

Más tarde, en 1.672, experimentó otro tipo de obras y reformas, igualmente por iniciativa de los sucesores de Ruiz Dávalos, en cuya realización intervinieron los maestros de obras Lluis Cerdá, del Lugar de La Granja; Gregori Valera, de la villa de Callosa; Jaume de Roda, de la ciudad de Orihuela y Joan Ferrándes, del Lugar de Cox. En el siglo XVIII se hicieron obras en el Vía Vía creando un acceso más fácil al castillo. Según Montesinos, que lo visitó hacia el año 1.795, éste contaba con fuertes calabozos o mazmorras cavados en la peña, donde servían de prisión "a los reos de consideración o peligro". Así mismo este autor escribió que el recinto disponía de "almenas, garitas y miradores". Por lo tanto, se hallaba en buen estado de conservación. Fray Pablo Manuel Ortega, que visitó su recinto en 1.778, dijo al respecto: "Cox tiene un castillo que se conserva muy entero, con la particular circunstancia de ser uno de los que se exceptuaron - de orden especial del monarca (Felipe) - de ser arruinado y demolido en el Reino de Valencia - efecto de las turbulencias que tanto dieron que llorar en los primeros años de este siglo, en atención a la gran fidelidad con que se portó su dueño".

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA

Iglesia de San Juan Bautista.

Es un templo de estilo Barroco-Neoclásico, construido entre los años 1774 y 1778 por el Arquitecto Don Miguel de Francia Guillén, bajo el episcopado de Don José Tormo y Juliá. Fue cimentado sobre las bases de la anterior iglesia y primitiva mezquita árabe y desde sus comienzos dedicado a la advocación de San Juan Bautista con la categoría de primer ascenso y altar privilegiado, siendo en 1597 convertido en parroquia.

La advocación en honor a San Juan Bautista se debe presumiblemente al señor de Cox, Juan Ruiz Dávalos que quiso perpetuar su onomástica en esta iglesia. Así mismo la plaza de San Juan debe su nombre a este santo patrón.

La solidez de esta iglesia quedó patente con el espantoso terremoto del 12 de marzo de 1829, que no le hizo el menor daño.

Templo de estilo barroco-neoclásico, construido entre los años 1.744 y 1.788 por el arquitecto Don Miguel Francia, bajo el episcopado de Don José Tormo.

Fue cimentado sobre las bases de la anterior iglesia y primitiva mezquita árabe, y desde su comienzo dedicado a la advocación de San Juan Bautista con la categoría de primer ascenso y altar privilegiado, siendo en 1.597 convertido en parroquia. Hacia el año 1.602 le fue segregada la feligresía de La Granja que se hallaba anexa a la de Cox. La advocación en honor de San Juan Bautista se debe presumiblemente al señor de Cox, Juan Ruiz Dávalos, que quiso perpetuar su onomástica en esta iglesia. Así mismo, la plaza de San Juan debe su nombre a este santo patrón, sitio acostumbrado para los pregones y centro bullicioso del Lugar durante siglos.

La solidez de esta iglesia quedó patente con el espantoso terremoto del 21 de marzo de 1.829, que no le hizo el menor daño.

Virgen del Carmen de Cox.

LA VIRGEN DEL CARMEN DE COX

Pocos municipios alcanzan una simbiosis tan profunda con su patrona. El pueblo entero piensa y vive por su virgen y lleva su imagen metida en las entrañas. Por circunstancias históricas y religiosas Ella se ha convertido en el mayor signo de identidad de la localidad. La Virgen del Carmen de Cox, nombre pronunciado con tanto amor y reverencia por generaciones de fieles que desde tiempo inmemorial han encontrado en sus ojos “indulgentes y misericordiosos” el milagro, la gracia o la salud de cuerpo y alma.

Cada mes de julio, miles de peregrinos llegan par postrarse ante su altar. Por veredas y caminos de la huerta, caminan en muchas ocasiones descalzos para rezar a esta imagen bendita. El convento se impregna de bullicio y la alegría compartida de estar un año más junto a la patrona de Cox, una de las Vírgenes más populares de la Vega Baja. Y el la noche del 16 de Julio, su procesión convoca a miles de personas que de padres a hijos no faltan a esta cita anual.

El documento denominado “Memorando” recoge la cesión de una imagen de la Virgen del Carmen por parte del Sr. De Cox. En acto de gracia firmado el 14 de Julio de 1504, D. Juan Ruiz Dávalos registró el texto siguiente “…yo señor del Lugar de Cox y su término, le hago donación y le hago la gracia a los hijos de dicho mi lugar de la ingaes de Nuestra Señora del Carmen, a vos mis hijos de Cox por el cariño y afecto que os profeso”. Apartide de este momento, esta advocación de María irrumpe con fuerza en la población aunque es con la implantación del Convento Carmelita en 1611 cuando la Virgen del Carmen empieza a aparecer como la fiesta mayor de la localidad.

En el siglo XIX la Virgen del Carmen de Cox, su exquisita figura, su porte elegantísimo, su tremenda mirada y sus innumerables milagros y prodigios gozan ya de fama en toda la comarca. El día 13 de Abril de 1877 tiene lugar la fundación de la Cofradía del Carmen. En los anales de esta Cofradía, que aún hoy perdura, encontramos el testimonio de cuán grand4e fue su fama sobre todo en el libro que guarda la relación o “listado de cofrades forasteros” donde aparecen devotos de todos los pueblos de la huerta, del campo y de otros lugares de España. La Virgen del Carmen de Cox es, posiblemente, desde mediados de este siglo, patrona de Cox, aunque esa confirmación la encontraremos años más tarde con las celebraciones del IV Centenario de 1904. con la celebraciones del que se llamó “año centenar “ la Virgen del Carmen se convierte en la Patrona oficial y pasa a ocupar el camarín del Altar Mayor del Convento.

En el año 1953 la Virgen del Carmen recibe la más alta distinción que la Iglesia concede a las imágenes de María. Imágenes en las que concurren las circunstancias de una remota antigüedad realzada por los prodigios y rodeada de culto de largas generaciones. Así , el 16 de Julio de 1953, la patrona de Cox es coronada canónicamente por el Obispo de Orihuela Excmo y Rvdmo. Sr. D. José García Goldáraz.

En sus cinco siglos de historia varias han sido las representaciones iconográficas de la Virgen del Carmen hasta llegar a la bellísima talla actual, obra del escultor José Sánchez Lozano. Tallada en un tronco macizo se verifica la leyenda que acompañaba a la imagen que versaba del naufragio de un barco cuyo mástil sirvió para que un pescador no muriese ahogado. En agradecimiento a la Virgen, este lo entrego al escultor para hacer de él una efigie de la patrona del mar.

El día 1 de enero de 2004 se inauguraron los actos del V centenario de la devoción a la Virgen del Carmen por cuyo grandioso acontecimiento ha sido nombrada alcaldesa Honoraria y Perpetua de Cox, ante el clamor de un pueblo que de generación en generación, le sigue rindiendo tributo como patona y madre.

Convento de Cox.

EL CONVENTO

Se corresponde con el templo que edificaron los Carmelitas Descalzos al establecerse en un convento de esta orden. Derribada la pequeña ermita medieval en honor a Ntra. Sra. de las Virtudes por los frailes Carmelitas Descalzos al fundar el convento el 25 de octubre de 1611,se alzó este santuario como casa de oración de la naciente comunidad que funcionó por espacio de más de dos siglos, hasta que por decreto del gobierno de Mendizábal en las desamortizaciones de bienes eclesiásticos durante el siglo XIX, el convento quedó extinguido. Concurriendo la señora marquesa del lugar de Cox a las subastas de los bienes de los Carmelitas, tratando de evitar su desaparición, consiguió recuperar para el pueblo este santuario, y con este gesto desprendido hizo posible que los hijos de Cox pudieran conservar las fiestas y ferias en honor a Ntra. Sra. Del Carmen, que tanto nos enorgullecen.

El convento de los P.P. Carmelitas Descalzos del Lugar de Cox

“…conociendo que dicha fundación era del agrado de Dios, dio su licencia por escrito y se fundó el Convento canónicamente, con toda paz, y quietud, martes día 25 de octubre del año 1611” (Historia de Cox, según Montesinos, de Patricio Marín).

Situado a las afueras del lugar, hoy centro urbano y junto al Camino Real, se levanta el Convento de Cox. Cuatro siglos entre nosotros convierten este emblemático edificio en el corazón religioso del pueblo, crisol de leyendas, anécdotas y emociones.

Su suelo, es sin duda, suelo sagrado, pues en ese mismo lugar según una antigua leyenda se produjo la aparición y hallazgo de la primitiva patrona de Cox, María Santísima de las Virtudes. Allí en un extenso olivar, se levantó la antigua ermita medieval que servía para dar culto a esta advocación, una de las más antiguas de la diócesis. Fue durante siglos centro de peregrinación para los cristianos de entonces, que en popular romería acudían a rezar ante esta soberana imagen. Esta vieja ermita sería años más tarde el escenario par la fundación de nuestro Convento de carmelitas Descalzos.

Corría el año 1611 y era señor del lugar de Cox, D. Juan Bautista Ruiz Dávalos, noble residente en Orihuela, el cual se desplazaba a intervalos a su Señoría Donde tenía un palacio junto a la ermita de las Virtudes. Este señor tenía otros hermanos que abrazaron la carrera eclesiástica, entre ellos D. Lope Ruiz Dávalos, canónigo de la Sta.Iglesia Catedral de Orihuela, y su hermana Ana que tras enviudar tomó el hábito en un convento oriolano.

Ambos hermanos religiosos visitaron a su hermano mayor y titular del Señorío que se hallaba en Cox, llegando al lugar el día 26 de Septiembre de 1611. no le hallaron en su espacio y le encontraron en la huerta en las “Viñas del Señor” (vereda del Cabezo). Los tres hermanos pasaron la tarde juntos y al regreso, pasaron a visitar la ermita de Ntra. Sra. de las Virtudes. Dentro de la ermita, D. Juan manifestó a sus hermanos el deseo de instalar dos frailes franciscanos del Convento de la Concepción de Callosa de Segura para que cuidasen de la ermita, celebrasen misas, confesiones, etc. Los frailes callositos no quisieron acceder a la petición.

La negativa de la comunidad franciscana de Callosa infundió la idea de conseguir para Cox un convento propio, para lo que decidieron visitar al Padre Provincial de la Orden Carmelitana ubicado en el convento de San Pablo de Orihuela. El obstáculo mayor era encontrar los medios económicos para la construcción y mantenimiento del Convento, lo que en aquel tiempo era muy difícil dada la pequeñez del lugar y pobreza del mismo. Comenzaban entonces unas larguísimas negociaciones y acuerdos entre el señor de Cox, el Padre Provincial de los carmelitas y el consejo o ayuntamiento de Cox.

Una vez superados todos los escollos y con el beneplácito de todos, se fijó la fecha para confeccionar el documento de fundación que fue el día 25 de Octubre de 1611 ante el notario público D. Bartolomé Boyvia.

El documento fue suscrito se una parte por D. Juan Bautista Ruiz Dávalos, Gaspar de Piña como Justicia (alcalde), Juan Murcia, Francisco Cartagena y Nicolás Martínez, como Jurados (concejales). De otra parte fray Esteban de Thoux, Provincial de la Orden de Ntra. Sra. Del Carmen. Se hallaron como testigos D. Lope Ruiz y D. Baltasar Rocamora. El documento resumido dice así “ doy a hago gracia y merced, a la Orden de Ntra. Sra. Del Carmen, la ermita y casa de Ntra. Sr. De las Virtudes, que está situada en el campo y término de Cox, a perpetuo uso de dicha religión, a fin de construir y edificar una iglesia y monasterio de religiosos de dicha religión, y también para construir y edificar dicha iglesia y monasterio, doy y establezco además de dicha iglesia y lo que está edificado en ella, un pedazo de tierra campo con sus árboles y moreras, que están en el quejero de la acequia de Cox, y un palacio que está dentro de dicha tierra…”

En otros párrafos del documento, los frailes se comprometen a cambio de dichas direcciones a celebrar a perpetuidad una misa por las intenciones del señor así como a predicar al pueblo todos los domingos de la cuaresma, etc. Seguidamente comenzaron las obras de adaptación del viejo palacio para convertirlo en monasterio con las dependencias y necesidades que conlleva la visa monástica.

Se puso la primera piedra para el nuevo templo del Carmen el año 1613 para concluir en el 1619 después de muchos problemas económicos a causa de los pocos medios con que contaba el lugar, habitado escasamente por una treintena de familias. La tarde del 14 de julio, la iglesia era bendecida por su fundador y primer prior de la comunidad el Rvdo. Padre fray Domingo Albertano Saldaña, quien la dedicó a Maria stma. de las Virtudes. Asi, el nuevo monasterio se llamó “Convento de padres carmelitas calzados de Ma Stma de las virtudes”.

Del complejo arquitectónico de entonces (claustro, celdas, capilla, refectorio, biblioteca…) sólo ha llegado hasta nosotros la iglesia del monasterio. Esta ha sufrido multitud de transformaciones debido a reformas, pero sobre todo a consecuencia de las leyes desamortizadoras, exclaustración de los frailes y la Guerra Civil Española. El templo, sencillo y tosco, consta de una sola nave abovedada con capillas embutidas ente los contrafuertes. La sobriedad de su decoración nos da idea de la extrema humildad en la que vivían los frailes del Convento Calzado de Cox. En el interior llama la atención el camarín circular de la patrona que preside el altar mayor, construido en 1780. Los escudos de los señores del lugar, motivos marianos de las letanías de la Virgen, pilastras con capiteles y una coqueta cúpula de media naranja, forman este camarín. En lo alto de la bóveda el Espíritu Santo con ángeles, completan el conjunto.

La fachada, austera y monacal, preside una bella plaza sobresaliendo su campanario con un primer cuerpo de portentoso basamento de sillares de cantería.

El convento de Cox funcionó por espacio de dos siglos viviendo en el siglo XIX su episodio más triste con la expropiación de los bienes eclesiásticos por las leyes de Mendizábal. Puesto a pública subasta es adquirido por María de las Virtudes Melgarejo y Saurín señora territorial del pueblo, cuyos restos reposan en la cripta de la iglesia del convento. Su adquisición permite que en el año 1842 la iglesia del convento celebre culto nuevamente, aunque en ausencia de los frailes es la parroquia la que se hace cargo de los servicios religiosos.

La implantación en el edificio conventual del colegio de huérfanos del entrañable padre Antonio, a principios del siglo XX, y su posterior uso como ayuntamiento, son páginas de la historia reciente del convento de Cox.

Hoy, este templo, reliquia de lo que fue Convento de Carmelitas Calzados, es el corazón de las fiestas del pueblo y testigo de nuestros días grandes. En él laten las sienes de Cox y sus paredes saben bien de las penas y alegrías de nuestros antepasados. Sus viejos muros, llenos de historia, guardan como si de una fortaleza se tratara, el mayor tesoro de la localidad: la venerada imagen de la Stma. Virgen del Carmen, reina, patrona y protectora de Cox.

DESCRIPCIÓN DEL CONVENTO SEGÚN MONTESINOS

La iglesia es mediana, pero curiosa y aseada, especialmente después que ha sido reparada con algunas precias obras. El altar mayor, reducido a una capilla honda, es un retablo de talla dorada de bastante mérito, cuyo camarín, que es grande, claro y esplendoroso, en precioso trono dorado se venera la imagen de Ntra. Sra. De las Virtudes (…). El camarín es grande, fajado de oro, con ventanas de cristal, que cubren cortinas de damasco carmesí, media naranja, y varios adornos de primor, que se renovó en el año 1780 por los Itres. Sres. Marqueses, patronos de este convento de padres carmelitas, y señores directos del lugar de Cox, como se infiere de los escudos de armas de ambos señores, e inscripciones castellanas, que de leen en dho. Camarín estampadas con preciosos caracteres dorados (…).

Baxo del camarín precoso de Ntra. Sra. De las Virtudes de la capilla mayor, hay un aposento blanco muy curioso, circuido de poyos, en cuyas concavidades se entierran los religiosos, y en sus medios, se levanta una sepultura pirámide de relieve, sobre cuya mesa descansa la Sra. Marquesa, su patrona (…).

Capilla de Ntra. Sra. Del Carmen, con su buen retablo de talla dorada, y lámpara de plata; es capilla de la comunión; privilegiada por Clemente XII. Con su buen camarín, e imagen muy hermosa de talla.

Molino de Cox.

MOLINO DE COX

Datado de principios del siglo XVII fue construido por los castellanos cuando se produjo la repoblación de Cox por lo que se puede decir que es un molino de corte manchego o vinculado a las formas típicas de la mancha.

La propiedad estaba vinculada al Señorío de Cox, por ser los señores de la localidad los propietarios de las tierras donde se levantaba esta singular construcción.

Después de varios siglos de uso fue remodelado en su uso. Se construyó un pozo bajo él y se utilizo el mecanismo propio del molino para la extracción de aguas y para el regadío del denominado “Huerto del Marqués” pues éste era el titular de la propiedad y no contaba con derechos de regadío necesarios.

El antiguo molino harinero de la localidad es un elemento muy significativo por dos razones, por ser uno de los pocos que se encuentran en la zona de la Vega Baja y por ser uno de los pocos “molinos macho” de toda España. Es su principal característica sus grandes dimensiones, mide 8,7 metros de exterior y 8,8 metros de altura teniendo un diámetro interior de 6 metros, y por eso se le denomina “Molino Macho”.

Estaba ubicado en la falda de la montaña un emplazamiento idóneo para recibir los vientos. Pero debido al crecimiento demográfico el siglo XIX el molino ha quedado emplazado en el interior de la población e incluso se construyó una vivienda adosada a este y es así como lo pedemos encontrar hoy en día.

Este molino tan singular consta de tres plantas, la planta más alta la ocupaba la maquinaría del molino, la planta intermedia era donde se cernía la harina, es decir donde se clasificaban las distintas calidades de la harina según su composición de las más rústicas de peor calidad hasta las más finas de máxima calidad.

La planta baja del molino se usaba para el almacenaje de los sacos de harina y del grano. Las aspas eran elaboradas de una lona resistente y se desplegaban o recibían según las necesidades de la molienda o la intensidad del viento.



 

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