La historia de Daya Vieja se confunde con la de la vecina localidad de Daya Nueva, a la cual perteneció hasta el siglo XVI, cuando la familia Masquefa vendió los terrenos a los Roca de Togores.

El núcleo de población fue reconstruido prácticamente por completo en el siglo XIX, tras haber sido asolado por el terrible terremoto de 1829. En 1928 fueron vendidos los terrenos a los hermanos García Pálmer y García Castillo.
A partir de este momento las tierras fueron parceladas y vendidas a pequeños propietarios de la zona.

Este proceso tuvo un paréntesis impuesto por la Guerra Civil y a partir del período 1941-49 se reanudaron las ventas.
El resultado de esto ha sido la tipología actual de la huerta de Daya Vieja, donde predominan los pequeños propietarios.


Plaza

El día 29 de agosto de 1692 el rey Carlos II otorga un privilegio a la Universidad de Guardamar, por el que le concede la categoría de Villa Real con voto en cortes, separándola de la jurisdicción de Orihuela a la que había pertenecido hasta entonces.

En el documento se especifica el deslinde y amojonamiento del término de Guardamar con respecto al de las poblaciones limítrofes, entre las que figura la Daya Vieja.

Reproducimos a continuación copia literal del fragmento donde se define el término y sus lindes.

"... Que su Magestad confirme a Guardamar el término y linderos distintos y separados de los de la Ciudad de Orihuela, los mismos que han usado, tenido y posseheido como con effecto actualmente usa, tiene, y posehe, es a saber haciendo sus términos frente con la Villa de Elche desde la Mar, vulgarmente buelo mayor con sus linderos por la Marina, desde el Mar azia el Molar; comprehendiendo todas las Aguas vertientes hasta los llanos de la Checa donde fenece el termino con Elche, Orihuela, y la Daya Vieja, corriendo la linea desde este paraje con sus linderos puestos antiguamente por la hera de Perona, á la vereda, ó, camino Real de Almoradí, y Guardamar; partición con la Daya nueva y vieja hasta el Rio de Segura cerca el paso nombrado de Duran conclusion de temino por la Huerta con Almoradi, hasta el Puente de aquel olim Barca; Por la parte del Campo prosigue la linea del termino con sus linderos que hasta oy Guardamar ha usado y possehido por el camino Real Viejo á la hacienda de Pedro Montero, hasta la de Forner, y pasa despues por el Camino de Cartagena á mano Yzquierda, hasta en medio del Monte, ó , Loma de las Salinas de la Mata, Aguas vertientes, y por la cumbre de la Sierra á la Torre de cabo server desde el Mar conclusión del término con Orihuela..."

Como podemos constatar, Guardamar lindaba en aquella fecha con Elche, Orihuela, la Daya y Almoradí, no existiendo aún los límites de las poblaciones de San Fulgencio, Rojales, Benijófar, Formentera ni Algorda, cuyos términos fueron desgajándose con posterioridad de sus respectivas poblaciones matrices.

El Bayle de Alicante fue el encargado de la delimitación, enviando cartas a las poblaciones implicadas citando a sus representantes para que comparecieran ante él acompañados de dos expertos labradores o ganaderos. La cita para los representantes de la Daya fue el viernes 5 de diciembre de 1692, a las 8 de la mañana.

Para realizar la división de los términos de Guardamar respecto a la Daya, los expertos informaron de la existencia de una división entre ambas poblaciones de hacía más de 45 años. Esta delimitación era la siguiente: desde el mojón que había en los llanos de la Checa (donde había otro mojón que estaba en el armajar, en un lugar denominado la heredad de Parola, desde aquí y siguiendo hacia leveche se llegaba a otro mojón que era una piedra carretal situada cerca de un edificio denominado "lano d´aigues vives". Girando a poniente, hacia Almoradí, había otro mojón situado "en lo querer de la serveta", dentro del término y que servía de división con la Daya Nueva. Desde aquí, y girando hacia leveche en línea recta, se llegaba a otro mojón situado a las orillas del río Segura, en un lugar denominado el Paso de Durán.

Alguno de estos mojones han resistido el paso de los más de 300 años que hace que se erigieron. En la actualidad aún podemos contemplar alguno en el Molar, como el de la fotografía que ilustra esta modesta colaboración.

Bibliografía atrás