El momento de tránsito entre la época visigoda y la llegada de los árabes está dominada por la figura de Teodomiro de Oriola, noble visigodo de la guardia del rey Egica que, con motivo del pago de sus servicios, recibe tierras en los alrededores de Elche, donde se instala. 
Tras la conquista árabe, Teodomiro pactó con Abd Al Aziz ibn Musa. En Pilar de la Horadada está demostrada la presencia árabe tanto por los vestigios arqueológicos como por el gran número de topónimos que existen actualmente. 
Durante los reinados de Fernando III de Castilla y Jaime I de Aragón, surgen conflictos fronterizos que se apaciguaron con el tratado de Almizra. Se establecen los límites del reino de Valencia y Murcia, lo que es actualmente el límite del Término Municipal de Pilar de la Horadada con San Pedro del Pinatar. En el siglo XV se reanudaron las luchas entre aragoneses y castellanos, nuevamente por motivos fronterizos.

Con motivo de la muerte sin descendencia de Carlos II, último rey español de la Casa de Austria, se entabló la llamada Guerra de Sucesión entre los partidarios del Archiduque austriaco Carlos y Felipe de Anjou, descendiente de los Borbones franceses. 
Iglesia Nuestra Señora del Pilar
Iglesia Nuestra Señora del Pilar

En toda Cataluña y Valencia, salvo plazas muy escasas como Játiva, se proclamó la soberanía del pretendiente austriaco. El 29 de junio de 1707, pocos meses después de la batalla de Almansa, Felipe V con los Decretos de Nueva Planta abole los fueros de Valencia y Aragón, reduciendo sus leyes a las de Castilla. En 1750 la población del Campo de la Horadada sumaba unas 300 personas que vivían en caseríos dispersos, pero en torno al pequeño oratorio llamado Capilla del Sagrado Corazón. En 1752 el obispo Gómez de Terán decide erigir la parroquia de Ntra. Sra. del Pilar y Sagrado Corazón del Campo de la Horadada. Ya en 1758, la iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Pilar y Sagrado Corazón poseía en propiedad todas las tierras que estaban delante de ella y que hoy constituyen la plaza. 
Torre de la Horadada
Torre de la Horadada
A principios del siglo XIX, el Campo de la Horadada presentó un auge económico. Por medio del Decreto del 11 de octubre de 1835, Mendizábal aplicó la Desamortización que ha pasado a la historia por su nombre. Todas las tierras y edificios que poseía la Iglesia pasaron al Estado y entre ellas la finca de la Dehesa de San Ginés, conocida como Matamoros en Campoamor. Esta finca fue posesión de la Iglesia desde 1350, año en que se creó allí la cofradía y ermita del Santo. 

En el año 1822, durante el bienio constitucional, el Estado intervino la finca y la vendió en sus dos terceras partes a D. Guilllermo Maclure, suegro de D. Ramón de Campoamor. Pero a la vuelta del Absolutismo al poder, la propiedad fue restituida a los Padres Mercedarios. En 1835, con motivo de la desamortización, volvió al señor Maclure. La Torre Vigía de la Horadada, que fue construida en tiempos de Felipe II para defender la Costa de piratas y corsarios, en el año 1905 era palacio de los Condes de Roche.

En 1929 se creó en Pilar de la Horadada la Sociedad Agrícola Instructiva, la cual se mantuvo hasta 1935. 

En julio de 1936 estalla la Guerra Civil y Pilar de la Horadada se encontró en la zona republicana. En agosto de este mismo año se crea la Sociedad, fundiéndose los sindicatos de CNT y UGT. 
El primer Boletín Informativo fue El Barracón, fundado en Lo Monte, donde además de intervenir militares lo hicieron algunos civiles de Pilar de la Horadada. 

El 30 de julio de 1986, tras largos años de lucha en la que intervino todo el pueblo y negociaciones realizadas por la Comisión Pro-Ayuntamiento, Pilar de la Horadada deja de ser pedanía de Orihuela, segregándose y consiguiendo su propio Ayuntamiento. 

De la predilección de la Humanidad por estas tierras ha quedado muestra en los diversos hallazgos íberos, romanos y árabes. Los orígenes de la población hay que buscarlos en una mansió o lugar de parada.
Los romanos la denominaban Thiar, un enclave en la Via Augusta entre las ciudades de Ilici y Carthago Nova. De la cantera romana de Pilar de la Horadada se extraía piedra, que probablemente sirvió para pavimentar la Via. Durante la dominación árabe, Pilar de la Horadada tuvo un marcado carácter agrícola.

A lo largo de su historia sufriría numerosos ataques de piratas, que desembarcaban en la costa y hacían sus incursiones y saqueos en el interior. Las torres costeras se alzaron precisamente para avisar de la presencia de sus barcos, comunicándose entre sí mediante fogatas y otras señales.

Tras la Reconquista pasó a ser frontera entre los reinos de Castilla y Aragón. Este último ocupaba entonces buena parte del Levante. En su historia reciente destaca su segregación del municipio de Orihuela el 30 de julio de 1986.

El aljibe "La Conqueta" al igual que otros como el de " La Verea", "Lo Montanero", "Lo Romero"..., se fechan entre los siglos XVIII y XX. Algunos fueron construidos por los romanos al pie de la Vía Augusta para dar de beber a las tropas, a los caminantes y a los caballos durante el recorrido que realizaban desde Roma a Cartagena, descansando muchos de ellos en Pilar de la Horadada. Los árabes los conservaron y, desde época medieval hasta principios del siglo XX, fueron aporetando agua a los pastores y a sus ganados que pasaban junto a ellos por las veredas, donde están ubicados o próximos a su localización, así como las gentes que trabajaban o vivían próximas a éstos. Aljibe la Conqueta
Aljibe la Conqueta
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