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Es conveniente situar la Semana Santa de Rafal en su lugar de celebración. El conocer el lugar y las gentes que lo pueblan nos proporcionará una visión particular de la razón de ser de la misma. Actualmente, se extiende el municipio de Rafal por unos 1.600 metros cuadrados dentro del corazón de la Vega Baja, en el margen izquierdo del Río Segura. A unos 50 km de la capital de la provincia. Sus cuatro puntos cardinales están flanqueados por las vecinas poblaciones de Callosa de Segura al norte, Benejúzar al sur, Almoradí al este y Orihuela al oeste. Sus tierras arcillosas son especialmente fértiles, y en ellas, la mayoría de sus habitantes cultivan hortalizas y cítricos en régimen de minifundio. Cuenta con una población de 3.100 habitantes. |
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El origen del nombre y
población de Rafal se debe a Jerónimo de Rocamora, noble oriolano, que
se casó con María García de Lasa, la cual tenía en propiedad la finca
que hoy constituye el término municipal de Rafal. Don Jerónimo decidió
pedir la segregación del territorio respecto de Orihuela y la concesión
del Marquesado de Rafal para su hijo. En 1640 Rafal ya tenía
personalidad jurídica propia con agricultores que trabajaban la tierra
a perpetuidad, a cambio de no poder vender ese privilegio a foráneos y
dar al propietario de las tierras una parte de la cosecha. A los
primeros pobladores se les concedían diversas parcelas en carácter de
arrendamiento mediante los llamados Contratos Enfiteúticos. Con este
sistema se consiguió atraer a importantes contingentes de población
que ocuparon el pueblo y los terrenos circundantes. |
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