De los primeros pobladores de San Miguel, de los que tenemos vestigios, es de los iberos, cuyos restos de cerámica se encuentran en abundancia en sus alrededores.

Debido a que en la Antigüedad se encontraba en medio de dos pequeños cursos de agua, y dada su escasez en bastantes kilómetros a la redonda, fue lugar de cita de las más variadas culturas.

Después de los iberos, se establecieron pueblos como los romanos (tan sólo como lugar de paso) y sobre todo los árabes, de los cuales todavía quedan algunas muestras, como el horno de cocer cerámica, en la finca "Las Zahurdas".

Hacia el año 800 d.C., vienen las primeras referencias al Convento de San Ginés, situado en las inmediaciones del municipio al lado del Río Nacimiento. Este convento tuvo mucha importancia a lo largo de varios siglos hasta su desaparición en 1639, quizás por la peste o porque al terminar las incursiones árabes a las costas dejó de tener interés como puesto de defensa.

Torre de San Miguel de Salinas

Torre de San Miguel de Salinas

A partir del siglo XV se tiene la certeza de que el pueblo estaba habitado en su enclave actual debido a los restos de enterramiento encontrados en diversas excavaciones. La construcción de la primera iglesia data del año 1600, siendo demolida en 1689 y construida la actual. 

La etapa que se puede llamar de "Esplendor", iniciada por San Miguel en 1820, queda truncada por el desastroso final de la década, aparte de la nueva negativa por parte de Orihuela de la segregación del término municipal. Como si todo estuviese en contra, el día 21 de marzo de 1829, un gran terremoto destruyó gran cantidad de los municipios de la Vega Baja. El término municipal se consigue el 4 de marzo de 1955, después de muchos años de litigio con Orihuela.

 

Bibliografia
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