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| FINA
MARTÍNEZ Restauradora |
COMISARIOS
DE LA EXPOSICIÓN |
JOSÉ
JOAQUÍN RIPOLL, Vicepresidente del Consell |
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| Fina
Martínez, restauradora de 52 años y natural de Castellón,
ha coordinado los trabajos de restauración de los cinco bienes
inmuebles de la edición oriolana de La luz de las Imágenes. 1. ¿Cuándo se iniciaron las obras de restauración? Esto es como las fallas, se quema una y se inicia otra. Se inauguró Segorbe en septiembre, y en octubre ya estábamos con Orihuela. Tres meses para presentar proyectos, otros tres para las licitaciones y, a finales de abril o mayo, ya entraron los restauradores de arquitectura. 2. ¿Cuántos trabajadores participan en los trabajos? En total, unos cuatrocientos trabajadores, repartidos en los distintos monumentos. En restauración, por ejemplo, somos 18 personas. En momentos de necesidad ha habido apoyo de unos equipos a otros. 3. ¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes de los monumentos? ¿Y sus causas? La contaminación es, hoy en día, el mayor enemigo de los monumentos, ya que produce una capa que tapona la superficie de la piedra subyacente. La piedra es ‘algo vivo’ que ha de regenerase, y la capa de contaminación hace que se asfixie creando un microclima que favorece el desarrollo de líquenes, hongos y otras reacciones que la destruyen. 4. Está previsto que finalice la restauración de todos los monumentos para la inauguración de la muestra excepto la Iglesia de Santiago ¿Por qué? En un principio se pensó en un tipo de restauración, pero al iniciar las obras se descubrieron graves problemas estructurales. Su restauración corre a cargo de Paco Jurado, que ya ha restaurado obras difíciles como el Acueducto de Segovia o la Iglesia de Santa María de Requena. Por este motivo, la iglesia de Santiago no se abrirá al público para la inauguración de la exposición, sino que se inaugurará cuando esté completamente restaurada. 5. ¿Qué edificio estaba en peor estado? ¿Cuál ha sido el proceso más complejo y laborioso? Como he dicho anteriormente, el monumento en peor estado, con diferencia, ha sido la Iglesia de Santiago. Otro monumento, como la Capilla del Rosario de Santo Domingo ha necesitado micropilotajes para ser reforzada, siendo ella misma un contrafuerte para el edificio principal. Incluso a lo largo de su historia, se ha derrumbado dos veces su cubierta y ha tenido que ser restaurada. Esto es trabajo para una generación, otra y otra, y... ¡bienvenida sea la faena! 6. ¿Qué descubrimientos nuevos ha generado el proceso de restauración? ¿Qué método se ha utilizado para datarlos? Realmente no se han hecho grandes descubrimientos, pero sí se ha cambiado la concepción que de algunas de las obras se tenía, como su datación o autor. Así tenemos el caso del cristo gótico alemán de la Capilla del Rosario de la Catedral que, tras quitarle las capas de pintura que lo cubrían y atendiendo a sus rasgos hieráticos, se llegó a la conclusión de que en lugar de ser un cristo del siglo XVII era del XV. Es destacable también el retrato del obispo Gallo (primer prelado de Orihuela), que parece ser un bocaporte o lienzo hecho para tapar una capilla cuando se saca una obra para ser venerada en otro lugar del templo. Tras limpiar la parte inferior del lienzo, apareció la inscripción Alfonso Santius Fecis, nombre con el que firmaba sus obras Claudio Coello. O la Virgen del Retablo de Santa Justa, que se databa en el siglo XVII porque estaba toda por encima aparejada y dorada. Sin embargo, al retirarlo todo, por debajo, está toda estofada con los mismos gallos que se estofaban en los talleres valencianos de finales del siglo XV, y que aparecieron en obras restauradas en ediciones anteriores, suponiéndose que salieron de los mismos talleres. Además, el niño sostiene una granada en la mano, símbolo de la unificación de España por los Reyes Católicos. La virgen presenta mulets o zapatos de las mujeres árabes terminados en punta con unas estrellitas, de origen moruno, al igual que el manto azul con decoración de estrellas. Todos estos datos nos hacen pensar que la obra salió de un taller valenciano del siglo XIV, es decir, la datación de la obra se va para atrás en el tiempo dos siglos. 7. ¿Qué diferencias ha encontrado en la restauración de obras de esta edición de La luz de las Imágenes con relación a ediciones anteriores? Que la inversión económica ha sido tres veces mayor por hallarse las obras en peor estado de conservación. La peculiaridad de esta zona ha sido que las imágenes tienen vida, es decir, salen en procesión. Y, si para salir en una procesión hay que llevarlas al restaurador de Albatera para que les dé una mano de ‘Titanlux’, se llevan. En cuanto a dificultades manifiestas, las mismas que en cualquier otra restauración, teniendo en cuenta que la similitud nunca es al cien por cien. Cada toro tiene su lidia, cada profesión tiene sus formas; no hay enfermedades, sino enfermos; es decir, dos obras pertenecientes al mismo retablo pueden necesitar métodos de restauración distintos. 8. Muchas obras se han trasladado al taller de Bétera de la Fundación La Luz de las Imágenes ¿Cuántas han sido y cuáles son las más importantes? Ha sido un gran número de obras las que se han trasladado a Bétera para su restauración. Decir una cifra concreta es difícil puesto que, por ejemplo, un mismo retablo puede estar formado por decenas de obras independientes. El retablo de Nicolás Borrás y la Inmaculada de Esteve Bonet son algunas de las obras que se han llevado allí. 9. ¿Se van a exponer obras cedidas por otras diócesis o sólo las pertenecientes a la de Orihuela-Alicante? Algunas de las obras que pertenecían a esta diócesis fueron vendidas a otras comunidades. Ahora, se les ha solicitado a sus respectivos dueños el préstamo de las mismas para la exposición. No recibirán compensación económica, pero se revalorizarán al aparecer en el catálogo de la exposición. Por ejemplo, se ha pretendido hacer una comparativa de las Dolorosas de Salzillo, pero no ha podido ser, ya que la que se encuentra en Dolores no la han cedido por ser la patrona. Otra perteneciente a Murcia ha venido recientemente de Madrid, y no la han querido prestar por estar siempre viajando. Tan sólo se ha podido conseguir la Dolorosa de Yecla. 10. ¿Qué resultado de la restauración causará más impresión? Santo Domingo, sin duda, desde su campanario de estilo colonial con sus personajes atípicos y su sorprendente colorido, pasando por la cúpula de la iglesia coronada por una pagoda, y el interior de la misma, insuperable, donde el ‘horror vacui’ del barroco está reflejado en todos su rincones. El sentido de esta obra hay que encontrarlo en la época en la que se hizo, con sus añoranzas por las tierras perdidas (personajes con influencia turca del Imperio Bizantino) y los paraísos que nunca se tuvieron (como la pagoda de clara influencia china o japonesa). 11. ¿Se debe seguir algún cuidado tras la restauración? Utilizar el plumero para limpiar las obras, no utilizar productos para limpiar los dorados y revisarlas cada 50-100 años. 12. ¿En el ámbito personal con qué trabajo ha disfrutado más? Sin lugar a dudas, con los murales de Santo Domingo, por ser mi especialidad. |
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