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Publicado por Carmen Carrillo Almira en la revista Moros y Cristianos 2004
Mi Princesa Mora

Cuando llegaste a la vida
ya tenías un destino:
ser hija de Moro Viejo
y nieta de moro antiguo.
Tu abuelo fue fundador,
hizo ya un cuarto de siglo,
en estas fiestas de moros
que en grandes se han convertido.
Se llamaba Almogábeno
y cabo en la fila ha sido;
él estaría orgulloso....
que los nietos que ha tenido
continúen en las Fiestas
de Cristianos y Moriscos.

Y este año, por fin,
de Abanderada has salido
y el corazón en tu pecho acelera
el ritmo de sus latidos,
y la emoción es tan grande
que en lágrimas se ha convertido.
En los desfiles de este año,
entre luz, color y brío,
parecerás la princesa
de un cuento muy conocido,
con tu figura perfecta
entre gasas y oro rico
y; entrelazando tus pasos
a los compases de Chimó...



Publicado por Francisco López Lidón en la revista Moros y Cristianos 2004
Una abuela en la Fiesta

dibujo Pedro LópezEntre la Vereda Buena Vida y la Vereda Liorna, por la carretera de Beniel, existe un pequeño caserío donde apenas habitan unas 6 o 7 familias, reducidas mayormente a matrimonios que ya han sobrepasado los 70, que siguen muy vinculados tanto a sus animales como a sus pequeños cultivos para uso doméstico y cuyos hijos y nietos residen ya en la ciudad dedicándose a otros menesteres.
Uno de estos matrimonios es el compuesto por la Tía Josefa (la Risueña), apodo que le viene por su carácter alegre y abierto y el Tío Manolo (el de los Cherros), por haberse dedicado toda su vida a la crianza de los mismos. Su única hija (Manuela) casada con Antonio (un corredor de seguros) vive desde hace años en Orihuela. Tienen dos hijos, Manolita de 14 años y Antoñito de 16. Una vez hechas las presentaciones, vayamos a los hechos.

Son las 8 de la mañana del 18 de julio, viernes, del año pasado. El Tío Manolo, madrugador como buen huertano, lleva un largo rato levantado y como ese día toca cocido, le dice a su mujer, que anda por el patio enzarzada con las gallinas:

-“¡¡Josefa!! Que me voy a ca la Salud a por el picadillo p´a las pelotas”
-“Tráete de paso una papeleta de “safrán” y de eso pa las moscas” Le encomendó la parienta.....



Publicado por Maite López Egío en la revista Moros y Cristianos 2001

El luto de la luna

Cuenta la leyenda que una noche de julio en la que el calor impedía que las chicharras dejaran de cantar, un moro llamado Jashid, desde su puesto de vigía en el castillo, se encomendó a la luna. Él y sus compañeros sarracenos, los gloriosos hijos de Mahoma, esa misma noche pasarían a cuchillo a todos los cristianos rebeldes.
El calor era tan pegajoso que Iñigo, como casi todos sus vecinos del arrabal, buscaban, sin conseguirlo, un poco de brisa en los tejados de sus casas. Desde allí contemplaba la luna. En contra de sus creencias cristianas le pidió a ella el éxito para la hazaña que emprenderían aquella noche: terminar con el dominio musulmán.
La luna observaba desde su lugar privilegiado toda la vega del río. No entendió por qué aquellos dos hombres no podían compartir aquella maravillosa tierra. Lo cierto es que casi nunca entendía a las personas, daba igual el color de su piel
..............



Publicado por Francisco López Lidón en la revista Moros y Cristianos 2004

¿Boato sí o Boato no?

Fiestas de Moros y Cristianos en Orihuela. La ciudad está a rebosar de visitantes. Es día de desfile grande y se va acercando la hora del gran acontecimiento. Un gran bullicio de gente se mueve ansiosa buscando el mejor sitio para presenciarlo o la silla encargada con muchos días de anticipación. El Embajador festero está a punto de pasar su reválida. Los componentes de su comparsa, así como los amigos, familiares y simpatizantes podrán alardear mañana del gran lujo y acierto en la confección del "boato"...........



Publicado por Ángeles Mª Vidal Guevara en la revista Moros y Cristianos 2002

Sherezade o el valor de las palabras

Entre mis últimas lecturas se encuentra un libro peculiar por su planteamiento y contenido, aporta una visión esclarecedora y sorprendente de la mujer en el Islam, muy alejada de aquélla a la que estamos acostumbrados. La autora, una socióloga marroquí, dedica un capítulo íntegro a la figura de la legendaria Sherezade, aquella joven princesa que desde su noche de bodas, narra un cuento tras otro a su esposo para salvar su vida y la de cientos de jóvenes mujeres que el iracundo rey estaba dispuesto a asesinar a la mañana siguiente de sus esposales............



Publicado por Francisco López Lidón en la revista Moros y Cristianos 2004

Memorias de un Traje Viejo

dibujo Pedro López “Hola” soy el traje viejo de mi dueño, bueno se entiende el traje Festero, claro, y a través de estas líneas quisiera contaros algo de lo que no trasciende, o no se vé en la Fiesta. Después de haber visto y oído en mil películas de Disney a multitud de animales y objetos hablar no creo que se escandalice nadie porque un traje (servidor) se exprese de la misma forma que los humanos, además para algo está la imaginación. Pues a lo que vamos: Mi amo y yo llevamos muchos años participando de este invento de los Moros y Cristianos y mira que eso en un traje es bastante complicado. Le conozco más que su propia esposa, por eso nos tenemos un afecto mutuo,a pesar de que cuando me cuelga en el perchero se olvida de mí unos cuantos meses .................



Publicado por Ángeles Mª Vidal Guevara en la revista Moros y Cristianos 2000

Impresiones (y reflexiones)
sobre el Mercado Medieval

El pasado mes de enero salimos con la intención de visitar el Mercado Medieval organizado por la Asociación de Moros y Cristianos. Sin embargo, nuestro paseo se convirtió, inesperadamente, en un viaje de regreso a las reminiscencias de un pasado lejano, de mezclas interculturales, de esencias que han llegado a nosotros a través de la historia y han permanecido sutilmente en nuestras costumbres y tradiciones. Una vez que nos vimos inmersos en el bullicio del mercado, revivimos...............



Publicado por Ángeles Mª Vidal Guevara en la revista Moros y Cristianos 2001

Pregúntale a la abanderada infantil

Pregúntale a la abanderada infantil si no le da miedo el compromiso adquirido de representar a su comparsa; pregúntale cómo adumirá el orgullo y la responsabilidad, cómo será capaz de estar al mismo tiempo en la obligación y en la devoción sin un atisbo de duda o cansancio. Pregúntale cómo es posible que se atreva a coger, tan pronto, el relevo generacional en esta fiesta que parecía joven y ya es una parte insustituible de nuestro patrimonio.............

 

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