Artesanía

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Barcos de Sal

Barco de Sal

Destacamos esta actividad como única en el mundo, que se lleva a cabo en Torrevieja desde el siglo XIX.

Se ha transmitido siempre de generación en generación y aparece como emblema de la ciudad. Los barcos cuajados en sal se entregan en los actos de relevancia y a grandes personalidades.

Es típica su forma de elaboración. Se hace la maqueta con madera y tela de algodón para que la sal se impregne perfectamente. Este armazón se introduce en la laguna de las salinas durante unos días en la época de mayor cuaje, a principios de junio. Posteriormente se saca del agua y se deja secar al sol, y así toma ese color blanco tan característico. Dentro de las urnas de cristal, perfectamente protegido, puede permanecer por tiempo indefinido.

Las salinas de Torrevieja cuentan con una cualidad también muy peculiar: en su momento de mayor cristalización no se produce desecación alguna, con lo cual su nivel freático se sigue manteniendo igual a lo largo de todo el año, pudiéndose por tanto introducir en ella cualquier maqueta para su cuaje.

El interés para que no se pierda esta tradición, lo vienen manteniendo los alumnos del colegio público Inmaculada, que desde hace varios años, en colaboración con la Concejalía de Cultura, y por la labor desinteresada de algunos de sus profesores, convoca un concurso anual de artesanía salinera, en el que cada alumno del último curso realiza su propio barco de sal.

Manufactura del Cáñamo

Artesanía del Cáñamo

Callosa de Segura es una ciudad con una economía basada en la industria y en la agricultura, gracias a su fértil huerta. La industria más destacada es la fabricación de hilos, cuerdas y redes (herencia de la tradicional manufactura del cáñamo) que pone a Callosa como el primer productor nacional de redes e hilos; también tiene importancia el calzado. La agricultura, de regadío, ocupa la mayor parte del terreno y sus productos más logrados son las hortalizas, el trigo, el algodón y los cítricos.

Callosa se considera orgullosa de sus orígenes como capital del cáñamo. Fue centro de una potente industria de hilos, cuerdas y redes que viene desde la Edad Media. Esta industria colocó a Callosa en la modernidad de las hilaturas de redes y cuerdas, primero con fibras naturales y posteriormente con su reconversión mediante el tratamiento de nuevos materiales.

La Escuela del Cáñamo, declarada además bien de interés etnográfico de la Comunidad Valenciana por el Consejo Valenciano de Cultura, promueve, junto con el Ayuntamiento de Callosa, cursos de aprendizaje con el fin de enseñar estos oficios que ya no existen, crear una plantilla rejuvenecida nueva que conviva con los monitores mayores y pueda participar con ellos en las Demostraciones, que cada vez van son más demandadas fuera y dentro de Callosa, - recordemos la destacada participación y demostración que tuvo Callosa en la feria Spannabis en Barcelona del 2006-, llevando así por donde haga falta una de nuestras mejores manifestaciones culturales. El aliciente de estos cursos son las interesantes experiencias que supone, o simplemente por el gusto de aprender a hacer tus propias zapatillas, una buena red para el descanso o el deporte, o tus propios hilos y cuerdas, con materias naturales y métodos ancestrales.

Pesca Artesanal

Pesca Artesanal

La pesca del atún con caña y carrete es un deporte duro y realmente apasionante. Pero hay que reconocer el mérito del tipo de pesca profesional.

La pesca artesanal del atún se fue perdiendo poco a poco en Torrevieja, donde sólo ocasionalmente se cogía alguno desde las traíñas cuando pescaban la sardina y también mediante palangres flotantes dedicados al pez espada.

En 1.990, dos barcos deportivos "La Ilusión" y el "Chambel" inician en el Club Náutico de Torrevieja la pesca del atún gigante con caña y carrete. Hasta dos años después no desembarca el "Chambel" el primer atún pescado en Torrevieja de este modo. Poco después José, patrón de "La Ilusión" trae a los muelles del R.C.N. de Torrevieja un precioso ejemplar de 340 Kg.


Confección de Palmas de Semana Santa

Confección de Palmas

Hoy en día es un trabajo costoso y poco rentable, tan sólo lo continúan ejerciendo unas pocas familias. El proceso para que la palma se haga blanca en la palmera dura aproximadamente un año. Cuando se pasa Semana Santa, ya se empieza a atar palmeras para el año siguiente.

La palma blanca crece tapada, resguardada de la luz solar, por lo que carece del natural color verde de las plantas expuestas al sol. Para ello, se realiza la operación llamada encaporuchado que tiene varias fases: el atado, la formación del capirote cubriendo las palmas con unos plásticos (antiguamente se cubrían con palmas secas) y, finalmente, se pone la punta del capirote.

Una palmera que lleva atada un año puede tirar: tres palmas blancas con la punta verde, que se denominan 'entrefinas'; y diez o doce palmas totales, que se denominan "palmas de primera" y son las que se utilizan en procesiones. También tiran cuatro o cinco palmas de unos 2,5 metros, que se llaman "palmas de segunda"; y cuatro o cinco "palmas de tercera". Por último, el cogollo o corazón de la palmera puede tirar una o dos palmas.

Cuando ha pasado un año, se recogen, se seleccionan y se limpian con un cepillo. Después se meten a una balsa con agua y con hipoclorito para quitarles todas las impurezas que tengan y, tras esto, las conservamos en cámaras con agua en el suelo y utilizamos flor de azufre (azufre quemado) para que no se estropeen. Una vez que se sacan de la cámara, se van cortando las palmas a medida. Sólo quedan tres familias en Orihuela y algunos artesanos más en Callosa, Cox y Redován.

También, con la palma de palmito y una caña de río seca, se elaboran principalmente en Albatera, San Isidro y Catral, las escobas de una excelente calidad para jardines, puertas, etc.

Cerámica

La producción artesanal de la Vega Baja es muy diversa. Una de las principales ramas es la cerámica, introducida por los Árabes, que tiene dos especialidades muy extendidas: la botijería y la "escuraeta", fabricación de cántaros, cazuelas y tinajas de cerámica basta.