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Parque Acuático

Parque Acuático

Aquópolis de Torrevieja nació en 1987 con el nombre de Acqua Park de Torrevieja, siendo el parque de referencia de toda la Vega Baja. Parques Reunidos compró el parque acuático de Torrevieja en 1995, desde esta fecha Aquópolis Torrevieja ha evolucionado, ofreciendo cada vez mayor número de atracciones y servicios, en la actualidad Aquópolis Torrevieja se considera el parque de ocio más importantes de Torrevieja y sus alrededores.

Tiene 15 atracciones: Jacuzzi - Hidromasaje, Hidrotubo, Kamicace, Zigzag, mini Zigzag, Pistas Blandas, Rápidos, Black Hole, Boomerang, Piscina de Olas, Lago de Actividades, Tirolina, Giro Tronco, Cascadas, Lago Infantil y Río Lento. Los más pequeños pueden disfrutar de la piscina infantil con innumerables juegos para ellos, y los más mayores pueden disfrutar de las amplias zonas ajardinadas y de amplias praderas donde podrás relajarte.

Ofrece un gran número de puntos de restauración, donde podrás disfrutar en la pizzería, hamburguesería, restaurante self-service o cantinas, además de las heladerías que se distribuyen por todo el parque.

Playas

Playa de los Náufragos

Torrevieja tiene magníficas playas de arena como son la de Los Locos, El Acequión, Los Náufragos, La Mata o la de El Cura. La más al sur es la Playa de los Náufragos dotada con todo tipo de servicios; entre el dique de Levante y la Punta Carral tenemos la Playa del Cura.

Tras cruzar la Punta Carral nos encontramos con la Playa de Los Locos. La más extensa y la más al norte es la de la Mata desde donde podemos hacer una excursión hasta el Mirador Turístico de la Torre del Moro, una de las torres medievales que dieron el nombre de Torrevieja.

Puerto

Playa de los Náufragos

Es el alma de la ciudad. Durante años contribuido de manera decisiva a su desarrollo  económico; vía de salida comercial de la sal y otras mercancías de la comarca interior, refugio de embarcaciones pesqueras y lugar de construcción de grandes veleros. En la actualidad, la actividad portuaria se vuelca en las faenas pesqueras y de embarque  de la sal, pero ante todo se ha convertido en un lugar de ocio y esparcimiento.

Posee bellos paseos y tres puertos deportivos que permiten el atraque de magníficas embarcaciones de recreo.

Desde el muelle pesquero parten barcos que realizan excursiones marítimo-recreativas, abarcando la bahía de Torrevieja y alcanzando también la costa de la isla de Tabarca.


Torrevieja "Nautical Experience"

Nautical Experience

Es una oferta de turismo náutica y deportiva de alta calidad, que posibilita la puesta en valor más de 30 productos náuticos en la ciudad, y son estructurados en la estación del año en las que pueden ser practicadas. Facilitan el acceso del visitante al turismo náutico con productos tan atractivos como un “Camino de Santiago por Mar”, cursos intensivos para obtener títulos náuticos, cursos de formación para escolares “Ribera del Mar”, participación como invitados/as en regatas y concursos de pesca, etc. así como actividades todas ellas de gran atractivo para el turista de la ciudad.

Más Información

Plaza de la Constitución

Plaza de la Constitución

Es el centro vital de Torrevieja, presidida por la iglesia de la Inmaculada Concepción y flanqueada por los edificios que componen el Ayuntamiento se encuentra la Plaza de la Constitución.

En su última restauración se procuró devolver el aspecto primitivo a la plaza, con los azulejos amarillos que le dieron carácter antiguamente, una fuente en el centro y un conjunto de jardines muy cuidados en los que se plantó una gran variedad de especies de la zona.


Parques y Jardines

Jardín de las Naciones

Jardín de las Naciones

El Jardín de las Naciones es un recinto cerrado destinado al paseo y al ocio. Cuenta con un lago cuyo perfil corresponde al mapa europeo y dispone de diversas atracciones para los más pequeños. Ocupa una superficie de 38.000 m2. También se encuentra la ermita de San Emigdio y la sala de Exposición los Aljibes.


Parque de Doña Sinforosa

Parque de Doña Sinforosa

Ocupa una superficie de 5000 m2.


Parque Molino del Agua

Parque Molino del Agua

En el centro de la playa de La Mata se ha creado un espacio destinado a la preservación del medio natural y al paseo llamado Parque del Molino de Agua.

La carretera que atravesaba este espacio antaño ha sido desmontada y para acceder al parque o a la franja de playa que lo acompaña, es necesario hacerlo a pie.

Diversos paseos recorren el parque y hacen más cónfortable su visita. Ocupa una superficie de 5.000.000 m2 y fue construido entre los años 2000 y 2001.

Parque Aromático

Parque Aromático

El Parque Aromático, ubicado en la zona norte de Torrevieja, se ha construido en una superficie de más de 70.000 metros cuadrados, en el denominado barranco de Torreblanca, y va a suponer una creación ambiental muy singular, en la que se han plantado numerosas especies aromáticas (tomillo, romero, azahar, albahaca, lavanda, etc.) además de contar con arbolado y jardinería, zonas de paseos, pérgolas, zonas de recreo y juegos infantiles.


Parque Natural de las Lagunas de Torrevieja y La Mata

Parque Natural de las Lagunas de Torrevieja y La Mata

El Parque Natural de las Lagunas de Torrevieja y La Mata tiene una superficie de 3.700 hectáreas. De ellas, 2.100 son láminas de agua (1.400 hectáreas la Laguna de Torrevieja y 700 la de la Mata), mientras que el resto corresponde a las redondas y montes.

Geológicamente las lagunas se sitúan en una zona deprimida y cerrada al mar. La comunicación actual con el mar es artificial por la construcción de dos canales o "Acequiones". De esta manera el agua entra por gravedad e inunda la Laguna de la Mata que actúa como precalentador, estas dos lagunas están a su vez comunicadas por otro canal, de tal forma que el agua previamente calentada en la Mata pasa a la laguna de Torrevieja donde se extrae la sal un vez cristalizada.

Es importante destacar la conservación de la Producción de la sal como mantenedor de las formaciones vegetales y grupos faunísticos presentes.

En cuanto a vegetación, se distinguen zonas de saladar, carrizal-juncal y de monte.

La fauna está también muy codicionada por la elevada salinidad, destaca la presencia de la Artemia salina, crustáceo propio de aguas hipersalinas que, junto a las larvas de mosquito, constituye la base de la alimentación de aves de las que hay censadas casi un centenar de especies, entre kas que destacan el flamenco, el zampullin cuellinegro, la cigüeñela y la avoceta entre otros.

Alrededor de la Laguna de la Mata, existen recorridos señalizados a pie o en bici, torres-miradores y zonas de descanso. Se recomienda visitar el Centro de Información del Parque Natural, donde existe una interesante exposición interactiva.

Plaza “Poeta José Manuel Caballero Bonald”

Plaza Poeta José Manuel Caballero Bonald

Se encuentra junto a la Residencia de la Tercera Edad de la Conselleria de Bienestar Social, entre las calles Maestro Francisco Casanovas, Diego Ramírez y María Gil. Cuenta con una superficie de 4.000 metros cuadrados y ha sido diseñada por los técnicos del Ayuntamiento de Torrevieja. La vegetación existente en la misma procede en su gran mayoría del arbolado trasplantado de la Plaza de Oriente tras su remodelación. Además, en la plaza ha sido emplazado el tronco de un gran olivo centenario, en el cual se ha grabado una leyenda escrita por el propio José Manuel Caballero Bonald.

De la Plaza cabe resaltar su practicidad y amplitud, que podrá ser utilizada por ciudadanos de todas las edades, ya que cuenta con juegos para niños (un gran tobogán con forma de hormiga), pistas de petanca, así como un área de juegos biosaludables para personas mayores. Una serie de dibujos de hormigas con azulejos incrustados en el suelo le dan un toque peculiar a este parque dedicado al escritor y poeta jerezano José Manuel Caballero Bonald.


Paseo de la Mata

Paseo de la Mata

El Paseo de La Mata fue construido en 2003 a lo largo de 1.750 metros de la línea de la playa del mismo nombre.


Paseo del Dique de Levante

Paseo del Dique de Levante

Su estructura volada se apoya sobre la escollera de Levante en un recorrido de 1.355 metros hasta alcanzar el faro, ofreciendo una espectacular panorámica. Construido en madera y acero, posee cinco plazas con pérgolas, estando ubicada en una de ellas una hermosa estatua de mujer. En la Parte inferior de este soberbio paseo discurre un carril bici.


Paseo Marítimo Juan Bautista Buades

Paseo Marítimo

Recorriendo el Paseo Marítimo Juan Bautista Buades, se observa la panorámica del recinto portuario y el Puerto Deportivo Marina Internacional, con más de 800 amarres para embarcaciones deportivas. Al final de este paseo, te encontrarás con el Monumento al Coralista, obra realizada por el escultor Pedro Llorente y que está dedicada a todos los hombres y mujeres que tienen o han tenido relación con las agrupaciones corales torrevejenses, un signo más de la importancia otorgada a este canto.

Paseo Juan Aparicio

Paseo Juan Aparicio

El Paseo Juan Aparicio sustituye al tradicional paseo de Las Rocas y fue remodelado en 1999.

A lo largo del paseo se disponen varias piscinas y playas artificiales, a las que pertenecen los diques que se ven en estas fotografías.

Partiendo del monumento al Hombre del Mar, en el entronque del Dique de Levante, el paseo discurre hasta la Playa del Cura, siempre al borde de la costa, y dispone de bancos y rincones donde detenerse a descansar mirando al mar.

El pavimento del nuevo paseo se integra en el paisaje costero con las rocas naturales, que era el único ornamento de antaño.

Se trata de una de las zonas de vida más intensa de Torrevieja, tanto de día como de noche y está adornado y protegido por pequeños jardines en los que destacan las palmeras y las plataneras ornamentales.

En las antiguas rocas, en uno de los bancos de obra que existen desde hace tiempo, se instaló la escultura en bronce -obra de Carmen Fraile- de La Bella Lola, protagonista de una de las habaneras más conocidas, con música de Arturo Dúo Vital:

Cuando en la playa la bella Lola
su larga cola luciendo va,
los marineros se vuelven locos
y hasta el piloto pierde el compás.
Ay, ¡qué placer sentía yo
cuando en la playa
sacó el pañuelo y me saludó!


Centro Cultural y Virgen del Carmen

Centro Cultural y Virgen del Carmen

Diseñado por los arquitectos Dorthe M. Gammerlgaard y Víctor Rodríguez Pertusa, el centro acoge las instalaciones de las escuelas municipales de danza, pintura y fotografía. Asimismo, cuenta con una sala de exposiciones, auditorio con capacidad para 320 plazas y es sede permanente de cursos de postgrado y masters de la Universidad Miguel Hernández. El edificio se compone de planta baja, tres alturas más y un aparcamiento subterráneo de tres plantas.


Teatro Municipal

Teatro MunicipalDiseñado por los arquitectos Alejandro Zaera Polo y Antonio Marqueríe Tamayo. Tiene una superficie total de 1100 m2. Cuenta con una sala principal con capacidad aproximada de 700 personas, sala de ensayo de 400 m2, sala de prensa, salas multiusos, camerinos y oficinas.



Palacio de la Música y Biblioteca Municipal

Biblioteca MunicipalPalacio de la MúsicaDe reciente construcción existen edificios que por sus innovadoras formas y volúmenes merecen ser visitados, como el Palacio de la Música, que fue construido en 1.999, en cuyo auditorium se celebran múltiples conciertos, siendo además sede del Conservatorio de Música y de la Unión Musical Torrevejense; el Palacio de los Deportes S.A.R. Infanta Dña Cristina, que fue construido en el año 2.000 y la rehabilitada Biblioteca Municipal.

Torrevieja cuenta aparte de la Biblioteca Municipal con 4 centros de lectura, que son la Agencia de Lectura Diego Ramírez, Biblioteca de La Mata, Centro Cultural Virgen del Carmen y Centro de Información y Animación Juvenil –CIAJ.

Horario: de Martes a Viernes (Festivos Cerrado), de 11:00 a 13:30 h. y de 17:00 a 20:00 h.
Sábados (Festivos Cerrado), de 9:00 a 14:00 h. y de 16:00 a 21:00 h.



Deportes

Palacio de Deportes de Torrevieja

Las magníficas instalaciones municipales que forma parte de la Ciudad Deportiva cuenta con una superficie de más de 300.000 metros cuadrados, que comprende el Pabellón Cecilio Gallego (Pabellón Azul), Palacio de los Deportes “Infanta Cristina” que cuenta con una piscina climatizada de medidas olímpicas, el Parque Municipal de Antonio Soria con 2 frontones, así como la Pista de Atletismo Daniel Plaza. Un Gimnasio Municipal, el Estadio Municipal de Fútbol “Vicente García” y dos campos de fútbol de césped artificial junto al Palacio de los Deportes.

En el año 2010, la Ciudad Deportiva de Torrevieja se ha completado con los dos nuevos campos de fútbol de césped artificial, con cuatro gradas, vestuarios, almacenes y equipamiento médico. Una espectacular zona de deportes de raqueta, que contempla una superficie de 30.000 metros cuadrados de superficie, con 10 pistas de tenis, una pista central con capacidad de 700 espectadores, siendo el aforo ampliable a 1.700 espectadores. Vestuarios y aseos bajo grada, 8 pistas de padel con una pista central con capacidad para 180 espectadores, edificio de servicios (vestuarios, sala polifuncional, oficina de gestión, cafetería y un gran gimnasio de 400 metros cuadradosdividido en 3 zonas bien diferenciadas: zona cardio, zona de fuerza y zona de entrenamiento funcional) y 2 frontones.

En el año 2011, nueva pista deportiva situada en el Parque “Perfecta Rodríguez” de la pedanía de La Mata.

Por último, el Campo polivalente y de Rugby, en una zona de más de 3.000 metros cuadrados, con una capacidad para 3.000 espectadores, siendo homologado para competiciones internacionales.

Senderismo y cicloturismo puede ser practicado a lo largo de las rutas existentes en el Parque Natural de las Lagunas de Torrevieja y en el Parque del Molino del Agua.

En cuanto los deportes naúticos hay adecuadas instalaciones y condiciones naturales para su práctica. El Real Club Náutico de Torrevieja y el Puerto Deportivo Marina Internacional, incluyen más de 1.500 puntos de amarre de primera calidad ofreciendo además cursos de remo, vela, buceo, etc.

Los amantes del golf podrán disfrutar de este deporte ya que en el entorno, a menos de 10 minutos de la localidad, se encuentran cinco campos de golf.

La oferta deportiva de Torrevieja comprende las siguientes actividades:

  • Atletismo
  • Balonmano
  • Baloncesto
  • Ciclismo
  • Escalada (Rocódromo)
  • Frontón
  • Fútbol
  • Fútbol Sala
  • Gimnasia Rítmica
  • Hípica
  • Hockey Sobre Patines
  • Judo
  • Natación (Anual)
  • Petanca
  • Tenis
  • Voleibol
  • Pesca
  • Padel
  • Gran Gimnasio
  • Frontones
  • Campo polivalente y de Rugby

Mercado

Mercado

Todos los Viernes tiene lugar en Torrevieja El Mercado, Punto de encuentro de comerciantes y compradores de toda la comarca.

Da la impresión de ser un zoco árabe, desde el que se ofrecen las cosas más diversas: flores, plantas, pájaros, alfombras, objetos de artesanía, articulos de importación, confección, calzado, etc.


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Parque Natural de las Lagunas de La Mata

Parque Natural de las Lagunas de La Mata

Itinerario: El Altillo - El Acequión - El Observatorio - La Pinada.
Dificultad: Baja

Este itinerario recorre los diferentes ecosistemas que encontramos en el interior del Parque.

Partiendo del centro de información y siguiendo el camino indicado llegaremos hasta el Altillo, allí mirando hacia el norte se puede contemplar una amplia vista panorámica de la laguna de la Mata y su redonda. Se puede observar también las distintas formaciones vegetales: pinada, saladar, carrizal y viñedos.

Continuamos en línea recta hasta El Acequión, que es un canal artificial abierto que permite la entrada de agua del mar a la laguna, por que podemos contemplar un hábitat marino como cangrejos, algas, gusanos, peces, etc. Si seguimos andando fijándonos en las indicaciones llegamos al observatorio, donde se pueden ver las diferentes aves acuáticas que existen en la Laguna de La Mata. A continuación retomamos el camino hasta llegar a la pinada, donde encontramos un importante conjunto de pino carrasco, pino piñonero y eucaliptos. Después reanudamos la caminata para regresar al centro de información y así finalizar con esta ruta.

Ruta Salinera

Plaza de la Estación

Plaza de la Estación

En la Plaza de la Estación y sus inmediaciones encontramos una gran cantidad de recursos que muestran de primera mano la importancia histórica de la sal para la ciudad, como el Acequión Salinero y su Puente de Sillería del S. XV, el Centro de Interpretación de la Industria Salinera, la explotación salinera, el Museo de la Habanera Ricardo Lafuente, la Sala de Exposiciones Antigua Estación de RENFE y el inicio de la Vía Verde.

Esta plaza recibe su nombre de la Antigua Estación del Ferrocarril que fue inaugurada a finales del S. XIX y que soportaba el trazado ferroviario que unía Torrevieja con el pueblo de Albatera.

Este ramal fue construido por Ferrocarriles Andaluces y no llegó a cumplir los 100 años, con un origen claramente relacionado con la necesidad de transportar la sal hasta el puerto de Alicante. Según cuentan los cronistas, su inauguración no fue muy lúcida, ya que el tren descarriló y todos los personajes que venían en el convoy tuvieron que llegar a Torrevieja en viejas tartanas.

Si bien su creación obedeció únicamente a las necesidades salineras, el tren supuso nuevas expectativas de desarrollo para los torrevejenses, facilitando sus desplazamientos y abriendo nuevos lazos comerciales con el interior comarcal. En tiempo de la Guerra Civil permitió reducir las penurias propias de una dieta fundamentada, casi en exclusiva, en los productos de la mar. Asimismo, el tren favoreció la llegada de los primeros veraneantes, que durante la temporada de baño colmaban los balnearios torrevejenses. La Antigua Estación de Ferrocarril era un hervidero de personas que iban y venían, por la mañana, a medio día, a media tarde y por la noche, con los típicos carros de equipaje, la pareja de la Guardia Civil, funcionarios de correos, mozos de estación y el "traqueteo" del tren. En la actualidad, los edificios que componían la Antigua Estación de Ferrocarril han sido rehabilitados y reconvertidos, caso de la Sala de Exposiciones Antigua Estación de RENFE, Museo de la Habanera Ricardo Lafuente y Centro de Interpretación de la Industria Salinera.

Museo de la Habanera Ricardo Lafuente

Museo de la Habanera

Contiguo a la Sala de Exposiciones Antigua Estación de RENFE, se encuentra el Museo de la Habanera Ricardo Lafuente, una exposición de recuerdos, fotografías, placas y galardones del Maestro Ricardo Lafuente Aguado, creador de numerosas habaneras.

La sal ha influido enormemente en la vida local y con la habanera volvemos a apreciar este hecho. Desde la fundación administrativa de Torrevieja en el año 1803, coincidiendo con el traslado de la administración de las Salinas de La Mata y de varias familias de salineros a Torrevieja, el pueblo va tomando importancia como villa marinera dedicada al comercio marítimo de la sal y otros productos. Ello dio lugar a una importante flota de barcos de vela que a lo largo del S.XIX y primer tercio del S.XX se dedicaron al comercio marítimo en navegación de cabotaje y de altura. Los viajes se realizaban mayoritariamente a Cuba y Puerto Rico, donde la Habanera ya se cantaba y bailaba desde mediados del S. XIX. Durante estos años fueron muchos los viajes de ida y vuelta de los marineros torrevejenses a puertos como La Habana, Santiago o Manzanillo. El cargamento de salida era teja plana y sal, que en destino eran cambiadas por productos tan exóticos como la caña de azúcar, maderas como la caoba, el cedro, tabaco o el cacao.

El carácter torrevejense, abierto y sencillo, ayudo a establecer rápidamente relaciones con la sociedad local, que cantaba una rítmica melodía que los marineros adoptaron como forma de expresar las experiencias vividas en las travesías, el amor en los puertos, el mito de la mulata, de su belleza y sensualidad, los fracasos, los éxitos, la naturaleza, los paisajes, el mar... dando lugar al emblema musical de la ciudad de Torrevieja. Una melodía con un origen incierto, pero que sin duda nació gracias a estos viajes de ida y vuelta de los marinos españoles que llevaron hasta esas tierras sus melodías, que fueron transformadas en ritmos caribeños.

La habanera ha calado hondo en Torrevieja y sus gentes, siendo un fenómeno sociológico. Tanto que entre los torrevejenses para acunar a los niños y, en muchas sobremesas, surge espontáneamente recordando tiempos vividos y añorados. En el año 1955, fruto de la importancia otorgada por este pueblo a esta melodía, nace el primer Certamen Internacional de Habaneras, en principio como un atractivo turístico más de la ciudad. El 7 de agosto de 1955 se inicio una semana de concurso, donde se escucharon coros venidos de diferentes provincias españolas. La importancia de este certamen ha ido creciendo a lo largo del tiempo y es a partir del año 1989 cuando adquiere categoría internacional, recibiendo a coros de todas las partes del mundo. En la actualidad, el certamen esta considerado de interés turístico internacional y reúne a las mejores corales nacionales e internacionales. Todos los años durante las noches de la última semana de julio, podemos escuchar esta dulce melodía, en el mismo lugar donde apenas un siglo atrás los marinos torrevejenses iniciaban su largo y melódico viaje al caribe.

Centro de Interpretación de la Industria Salinera

Centro de Interpretación de la Industria Salinera

El Centro de Interpretación de la Industria Salinera se sitúa en el mismo inicio de la vía verde, un sendero de 7 km. para los amantes de los paseos prolongados y tranquilos. El centro de interpretación de la industria salinera se ubica en un almacén de mercancías de la antigua estación de ferrocarril y alberga una gran cantidad de material expositivo que explica las particularidades de la explotación salinera torrevejense, una de las más importantes de toda Europa.

Las lagunas de Torrevieja y La Mata representan dos espacios lagunares en el contexto geográfico del sureste ibérico y se integran en el conjunto de espacios naturales protegidos de la Comunidad Valenciana con la categoría de parque natural, con un total de 3.754,8 Ha. La Laguna de Torrevieja, sobre la cual se llevan a cabo las tareas de explotación de la sal, tiene una extensión de 1.400 Ha., un perímetro de 17 km, una longitud aproximada de N a S de 5.5 km y unos 3 km de anchura de E a O, distando 1.5 km de la ciudad de Torrevieja y 1 km respecto a las aguas del mar Mediterráneo.

En el pasado, las Salinas de Torrevieja eran considerados Cotos Reales y pertenecían al Concejo de Orihuela, hasta que en el año 1759 se produce su reversión. La principal fórmula de explotación de las salinas era el arrendamiento, pero debido a la insuficiencia productiva de las Salinas de Torrevieja, se generó un desinterés general entre los arrendadores que dio lugar a un, por lo menos, curioso proyecto: convertir en albufera de pesca la laguna de Torrevieja.

El proyecto de convertir la laguna salinera en albufera de peces tuvo muchos inconvenientes: una vez conseguido el arrendamiento, el mantenimiento resultó muy costoso, debido a la dificultad de comunicar permanentemente la albufera y el mar, ya que eran muy frecuentes las obstrucciones de acequión de comunicación, constantemente conmatado.

El acequión o el "sequión" para los torrevejenses, es un canal artificial que fue construido en 1482 para permitir la entrada de aguas a la Laguna de Torrevieja, que al encontrarse por debajo del nivel del mar permite la entrada de agua por gravedad. Te encuentras ante una de las obras de ingeniería hidráulica más antigua de toda la provincia de Alicante.

Esta conexión tuvo aspectos muy positivos para la explotación, ya que supuso la ampliación de la superficie lagunar, lo que posibilitó el aumento de la producción de sal y propició que el Estado, al ver en ellas mayor productividad, ensayara las primeras extracciones. Tras estas prospecciones, ya en el s.XVI se identificó la preponderancia de la Laguna de Torrevieja y a partir de entonces el acequión empezó a utilizarse como aporte de agua salada para la extracción de sal. Pero las particularidades de la salinera torrevejense son numerosas.

Así, las salinas de Torrevieja no poseen un sistema de extracción tradicional, ya que a diferencia de otras salineras, toda la laguna actúa como un vaso de evaporación del agua del mar que se satura de sales. De esta forma, las salinas de Torrevieja presentan una marcada personalidad que la hace sobresalir dentro de las industrias salineras mundiales, con una producción media de 800.000 Tm anuales.

En la desembocadura del canal existía un gran arco de sillería que servía de apoyo a las compuertas que regulaban el paso de agua a la Laguna de Torrevieja y, además, protegían el canal de los temporales de levante, que colmataban con arena el Acequión.

Paseo Marítimo Juan Bautista Buades

Paseo Marítimo

Iniciamos de nuevo la marcha recorriendo el Paseo Marítimo Juan Bautista Buades, observando la panorámica del recinto portuario y el Puerto Deportivo Marina Internacional, con más de 800 amarres para embarcaciones deportivas. Al final de este trayecto, ya en le paseo Vista Alegre, te encontrarás con el Monumento al Coralista, obra realizada por el escultor Pedro Llorente y que está dedicada a todos los hombres y mujeres que tienen o han tenido relación con las agrupaciones corales torrevejenses, un signo más de la importancia otorgada a este canto.

Museo del Mar y de la Sal

Museo del Mar y de la Sal

Desde el Monumento al Coralista podrás observar el Museo del Mar y la Sal, una visita indispensable que te ayudará a entender los aspectos mas relevantes de la historia local. El museo es fundamentalmente etnológico y expresa la compleja relación entre el mar, la sal y Torrevieja. Dentro del mismo, encontrarás diferentes atractivos, entre los que hemos de destacar las obras realizadas por el taller del propio museo. Así, además de mantener y restaurar las distintas piezas del museo, realiza trabajos de gran belleza que reflejan muchos aspectos relacionados con la ciudad. No te vayas del museo sin ver el diorama del antiguo Balneario Vista Alegre, construido por los calafates locales. No hay que olvidar que a mediados del S. XIX surge en Torrevieja la navegación de cabotaje, como resultado del comercio de la Sal. Esto dio lugar a la carpintería de ribera, que construía hermosos barcos que se dedicaron durante muchos años al comercio. Existe una sección de este museo en la que podrás observar las herramientas utilizadas para la construcción de estos barcos, así como numerosas maquetas de barcos construidos en la ciudad, réplicas exactas. Estos barcos necesitaban de velas para desplazarse, lo que a su vez favoreció el nacimiento de la velería, el arte de confeccionar y remendar velas, del que también encontramos una sección repleta de hilos, agujas y planos vélicos originales hechos a mano por el maestro velero Buades.

La artesanía salinera guarda un importante lugar dentro del museo, una actividad única en el mundo que se viene desarrollando desde el S.XIX. Los barcos cuajados de sal son el santo y seña de la ciudad de Torrevieja, siendo entregados en actos de relevancia y a grandes personalidades. El proceso de elaboración se inicia con la elaboración de la maqueta hecha de madera y algodón lo que facilita que la sal se adhiera perfectamente. En los meses que existe una mayor concentración salina, normalmente en junio, la maqueta se introduce en la laguna y se deja sumergida unas dos semanas. Después se procede a su secado al sol, formándose el tan característico barco de sal. También puedes observar algunos restos de arqueología submarina encontramos en las playas torrevejenses y ciertas huellas de la armada española en la ciudad.

Eras de la Sal

Eras de la Sal

Contiguo al Museo del Mar y la Sal se encuentra el Conjunto Histórico Monumental de las Eras de la Sal, unos de los recintos más singulares de la ciudad de Torrevieja, ya que desde finales del S.XVIII se estableció como el sistema de acopio, de embarque y carga de explotación de las salinas de Torrevieja. Este conjunto de muelles y embarcaderos se empieza a construir en los inicios del último cuarto del S.XVIII, en el lugar más adecuado para el embarque de la sal extraída en la entonces Albufera o Laguan Grande de Orihuela.

Además, desde mediados del S.XX se celebra en su interior el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía, sin duda uno de los eventos más conocidos de la ciudad. El funcionamiento de este conjunto era sencillo, aunque requería de una infraestructura compleja. Así, existían un total de dos muelles embarcaderos donde se cargaba la sal que venía de la garbera o montaña de la sal que había en la explotación salinera.

Su transporte en estos muelles se realizaba mediante vagones impulsados por máquinas de vapor que previamente habían sido cargados por salineros con rastro y capazo, en las denominadas "Eras de Abajo", las vagonetas eran empujadas por los salineros hasta el final del muelle y posteriormente tumbadas a mano y mediante un canal de hierro se vaciaban en la barcaza. Las barcazas esperaban abajo la sal para, una vez llenas, transportarla a los buques fondeados en la bahía.

Al caer la tarde amainaba el viento y también cesaba el trabajo. Desde la orilla, las gentes ajenas a tan laboriosa faena, podían quedar extasiadas ante el bello espectáculo que, como un espejo, reflejaba la esbelta silueta de Bergantines, Goletas y Pailebotes, completamente quietos, en la calma del crepúsculo. Mientras, las barcazas regresaban a tierra al tiempo que comenzaban a encenderse las luces de a bordo de los barcos en una especie de entrañable competencia con los primeros luceros de la noche.

En el año 1997 se inician un conjunto de trabajos con el objetivo de recuperar este conjunto, realizándose la restauración de los muelles y la reconstrucción de la estructura de madera que existía, el caballete de carga y la tolva para el vertido de sal a las barcazas, todo ello en madera, creando en la parte superior un mirador desde el cual se puede contemplar todo el recinto portuario. Este conjunto es además un homenaje a todos los salineros torrevejenses que allí trabajaron, como así expresa la placa conmemorativa que encontramos cerca de la entrada del recinto.

Ruta Marinera

Entre los cabos de Santa Pola y Palos la costa forma una gran ensenada, en cuyo fondo, entre los pequeños cabos de Cervera y Roig, se encuentra Torrevieja, ciudad marinera, en la que en tiempos pasados no existía un puerto.

Sin embargo, en su playa fondeaban para cargar sal, y otros productos de la zona, multitud de barcos españoles y extranjeros, la mayoría de ellos veleros de todas las partes y de todas las banderas.

La parte más abrigada de esta pequeña bahía se encontraba a levante, formada por la llamada Cala Cornuda, Cala Genovesa o Playa del Arenal, situada entre la Punta Cornuda o del Baluarte y el muelle Mínguez. Se formaba allí un pequeño abrigo natural, conocido con el nombre de "Puerto Piojo".

En aquella playa, cada vez más arenada, eran varadas numerosos botes de vela latina. Más al interior, en tierra seca, se encontraban los astilleros de reconocidos maestros calafates.

Plaza de la Constitución

Plaza de la Constitución

Como podrás observar, de la Plaza de la Constitución resaltan dos cosas, el Ayuntamiento (el viejo y el nuevo) y La Iglesia de la Inmaculada Concepción, en la que destaca su fachada construida en ladrillo y piedra mediante diferentes técnicas, y sobre todo, su sencillez, sobresaliendo dos torres campanario idénticas, rematadas con figuras apiramidadas clásicas. El cuerpo central está constituido por un doble frontín triangular, flanqueado en su parte inferior por cuatro hornacinas simétricas. Si accedemos al interior de la Iglesia comprobaremos que sigue un estilo de líneas neoclásicas, destacando su planta de cruz latina con una bóveda de cañón con lunetos en la nave central y de aristas en los laterales, el crucero lo hace con cúpula sobre pechinas y destaca el retablo de la cabecera, con una estética neoclásica donde se combinan diferentes simetrías y formas. También aparecen detalles del eclecticismo, movimiento de finales del S.XIX y principios del S.XX, que mezcla elementos artísticos clásicos y árabes.

En la hornacina central resalta la imagen de la Inmaculada Concepción, colocada en el altar mayor en el año 1791 representa la pervivencia por el gusto barroco. Como dato particular, señalar que esta Iglesia sufrió un incendio en el año 1936, afectando principalmente a la cubierta de la Iglesia, la ornamentación y los revestimientos. Años después, se procedió a la reconstrucción, rehaciendo la cubierta del edificio, los enlucidos y colocando el pavimento de mármol.

El Casino de Torrevieja

Casino de Torrevieja

El Casino de Torrevieja es uno de los edificios más representativos de la ciudad y recoge la sede de la Sociedad Cultural Casino de Torrevieja, fundada el 1 de febrero de 1867. La estética del edificio se encuadra dentro del denominado fin de siglo, muy utilizada a finales del S.XIX y principios del S.XX, aplicando diversas técnicas y materiales.

Si nos dirigimos al edificio, lo primero que destaca es su puesta de estilo modernista en la que hay talladas tres columnas en las que se pueden diferenciar tres partes. Ya en el interior nos encontraremos, en primer lugar, con el salón de baile de estilo modernista, cubierto por un artesonado con casetones de escayola policromada, motivos decorativos vegetales y bustos de dragones típicamente modernistas.

Si continuamos llegaremos a la sala árabe de estilo neonazarí, construida en el años 1901 por expertos andaluces. Esta sala es una reproducción de un patio de estilo granadino, hecha con yeso y escayola. Fíjate que la sala está rodeada por ocho arcos polilobulados hechos en escayola policromada decorada con lacería y con un alfiz decorado con ataurique. El zócalo representa motivos geométricos en su parte baja y adornos cúficos en su parte alta. El mobiliario de la sala es de estilo árabe, con varias mesitas y banquetas talladas en madera. Como anécdota, señalar que durante el transcurso de la Guerra Civil española este edificio fue utilizado como cuartel del ejército, por lo que sufrió desperfectos que, tras su restauración, dan lugar al actual casino.

Uno de los lugares más típicos de la antigua Torrevieja marinera era el llamado Café de España, ya desaparecido. Estaba situado frente al pequeño muelle comercial y desde la puerta de este establecimiento se podía contemplar toda la bahía. Estaba pared con pared con el Casino, sede el elemento más acomodado del pueblo, edificio lujoso y elegante, punto de reunión de comerciantes, consignatarios, armadores y políticos locales.

Submarino S-61 Delfín

Submarino S-61 Delfín

El Submarino S-61 Delfín es un ejemplo más de la tradición marinera de la ciudad. En el año 1971 Torrevieja entrega la bandera de combate al S-61, para 33 años después, acogerlo como museo flotante. Se convierte así en el primer buque de la armada española que se configura como museo flotante, una visita que no debes olvidar.

El Delfín cuenta con un total de ocho cámaras, repartidas en sus 57,8 metros de eslora. De popa a proa nos encontramos con la cámara de torpedos, la cámara de sub-oficiales, la cámara de propulsión, la cámara de navegación, la central de operaciones, y la cámara de oficiales, ya en la proa de la nave. Como se puede observar, las dimensiones de la nave son importantes, con un desplazamiento de 1043 tm, una eslora de 57,8 metros, un calado de 4,6 y una manga de 6,8 metros. La velocidad de superficie rondaba los 13,5 nudos y la de inmersión 15,5, contando con una dotación de un Comandante, 7 oficiales, 15 sub-oficiales y 33 marineros. La entrada tiene un precio simbólico de un euro e incluye una visita guiada.

Patrullero de Vigilancia Aduanera Albatros III

Albatros III

El Patrullero de Vigilancia Aduanera Albatros III perteneció al servicio de vigilancia aduanera hasta el 23 de Marzo de 2006, cuando pasa a establecerse como el segundo museo flotante de la ciudad. Al igual que el S-61, estamos ante una nave de dimensiones considerables, aunque algo más reducidas. El Albatros III cuanta con una eslora de 32 metros, una manga de 5,38 metros, un calado de 3,05 metros y un desplazamiento de 84,68 tm, alcanzando una velocidad de hasta 30 nudos. La entrada tiene un precio simbólico de un euro e incluye una visita guiada.

Paseo del Dique de Levante

Dique de Levante

El Paseo del Dique de Levante es una de las piezas más representativas del puerto de Torrevieja, con un recorrido de 1440 metros en el que encontrarás el Monumento Homenaje a la Mujer del Marinero, una de las figuras más populares de la ciudad. Este dique posee dos alienaciones que forman un ángulo de 161º: la primera tiene unos 600 metros y sigue una dirección S-SW (eficaz orientación para la rotura de la ola del viento de levante), mientras la segunda, se alarga de manera casi paralela a la costa a lo largo de unos 800 metros. Justo enfrente nos encontramos con el dique de poniente, con una longitud de 788 metros y dirección NW-SE, perpendicular a la costa de Torrevieja, que permite el atraque de barcos con un calado máximo de 8 metros.

La función de este último dique tiene mucho que ver con la explotación salinera, ya que existe una cinta transportadora que traslada la sal hasta el mismo. Si nos fijamos podremos observar acumulaciones de sal, que posteriormente son trasvasadas a los barcos mercantes, casi todos con puertos de destino en el norte de Europa. Esta característica confiere a la explotación salinera una mayor personalidad, al integrar su proceso productivo. Con la construcción del dique de poniente se dio por terminado el puerto de Torrevieja, un puerto cuya máxima funcionalidad es la actividad deportiva y la salinera, mientras que la pesca ocuparía una retrasada tercera posición.

Desde el faro del puerto, al final del dique de levante, tienes una espectacular panorámica de la dársena torrevejense, un lugar privilegiado para interpretar algunos de los aspectos más interesantes del puerto de Torrevieja.

El Puerto de Torrevieja

Puerto de Torrevieja

Desde principios del S. XIX el puerto de Torrevieja se convirtió en una de las necesidades más apremiantes, tanto que los grupos políticos utilizaban la construcción del mismo como una importante arma electoral. La flota mercantil y pesquera crecía constantemente, lo que hacia necesaria la construcción de espigones que resguardasen a las flotas de los fuertes vientos de levante y lebeche. Hasta la construcción del puerto de Torrevieja, todo el embarque de las sal se hacía en al pedanía de La Mata, hasta que en 1768 se traslada a Torrevieja, que por aquel entonces ya contaba con unas 106 familias.

Este puerto, todavía sin espigones de protección, estaba situado entre el inicio del dique de levante y el rincón que constituye cala cornuda, rada de reducidas dimensiones que incluía las actuales Avda. de la Libertad, Plaza Capdepont y Castelar, su fondo estaba formado por un lecho de arena y algares, lo que ofrecía mejores condiciones que la antigua rada de La Mata. Por este motivo, en el año 1802 se ordena el traslado de la administración salinera a Torrevieja.

El arranque del antiguo muelle, denominado "Muelle Mínguez", se encuentra en el actual bar La Marina. Junto a esta caseta se almacenaban los remos de los veleros y sus escalamos. Era un punto de reunión de chiquillos que esperaban en aquel punto la llegada de los botes, comprometiéndose a baldear a cambio de poder pasearse y aprender a remar. Si paseas por la zona observarás las antiguas escaleras de este muelle, todavía conservadas.

Ya por aquel entonces existía una tremenda actividad marítima, con un total de 852 buques matriculados entre el año 1844 y 1845. En el mismo bienio zarpan 772 con 7234 hombres, siendo su principal destino las Américas y, en concreto, la isla de Cuba, a la que se llevaba principalmente tejas. Tráfico marítimo en el que influía una vieja actividad local: el contrabando, formado fundamentalmente por tabaco proveniente de Gibraltar.

Desde el año 1856 se suceden numerosos proyectos de puerto, dependiéndose entonces sobremanera de los vientos de levante y lebeche, este último en sensible menor medida. Durante la Primera Guerra Mundial nos encontramos con la fase culminante de la actividad marítima torrevejense, ya que las naciones beligerantes como Francia empiezan a demandar alimentos. En estas fechas la Memoria de la Asociación General de Navieros Españoles de 1918 señala un total de 214 compañías y da noticia de los correspondientes a Torrevieja, destacando entre ellas Parodi Hernamos. Tras la primera contienda mundial la flota mercante torrevejense entra en declive, al superar los vapores las expectativas de los veleros torrevejenses. No se ha de olvidar tampoco el desarrollo de puertos vecinos como Alicante y Cartagena, lo que hizo que el puerto torrevejense se configurase como un puerto monofuncional: la exportación de sal.

El puerto seguía abierto a los importantes vientos de levante, lo que limitaba en demasía la actividad marítima. Tras numerosos proyectos no es hasta 1920 cuando se adopta el modificado del ingeniero Diamante (1921). La contrata se subasta y es adjudicada a Escurra, por unos 6 millones de pesetas, comenzando las obras el 1 de Marzo de 1924. El proyecto queda configurado en dos alienaciones frente a las tres inicialmente propuestas y se descarta la construcción de muelles adosados, así como el ferrocarril que lo uniría con las salinas. La Guerra Civil agudiza las crisis anteriores y el tráfico marítimo se restringe sensiblemente.

En 1951 se produce el arriendo de Unión Salinera a la Nueva Compañía Arrendataria de las salinas de Torrevieja, lo que desembocó en un compromiso del Estado para la construcción de un dique dedicado al embarque de la sal. Nace así el dique de poniente, que hoy es el actual embarcadero de la sal, divisable desde el dique de levante. La construcción de este dique fue muy costosa, ya que se topó con una losa que dificultaba el dragado seriamente. Mediante detonaciones controladas se intentó solucionar el problema, pero tras numerosos intentos, la compañía adjudicataria desiste y no logra los calados propuestos.

Nos queda así una superficie resguardada de unas 100 hectáreas, que se abren al mar a través de una bocana de orientación SW de unos 200 metros. El fondo de la bahía está formado por el denominado cascajo, alguero y fango, debajo del cual encontramos un subsuelo compuesto por rocas calizas y areniscas. En la actualidad su principal función es la salinera y la deportiva, esta última es auge, disminuyendo la importancia de antiguas actividades como la pesca.

Flota Naviera Torrevejense

Antigua Imagen de Descarga de Mercancías en el Puerto

Ya en la segunda mitad del S.XIX, Torrevieja vive un auténtico esplendor en el sector naviero, con la difusión de las travesías transoceánicas y la construcción de barcos de cabotaje y de pesca en los astilleros locales. El puerto de Torrevieja era reunión de multitud de barcos que cargaban y descargaban mercancías en el fondeadero, a través del muelle comercial Mínguez, algo pequeño para las necesidades locales, de esta forma, el puerto de Torrevieja obtuvo la categoría de “Puerto de Mar de Primera Clase”. Las travesías se alargaban en América del Sur (Montevideo, Buenos Aires, Brasil, América Central, etc…). También existían puertos de destino en el norte de África, principalmente Argel, Melilla, Ceuta, y Orán.

La flota naviera torrevejense se desarrolla, fundamentalmente, en la segunda mitad del S.XIX. En estos momentos los calafates locales (o carpinteros de ribera) diseñan y construyen barcos de poco tonelaje (faluchos y balandras), destinados al comercio con el Norte de África. Con el paso del tiempo, la pequeña burguesía local adquirió barcos de mayor eslora y capacidad, con los que se logró conectar con puertos mediterráneos situados en Italia, Francia, etc...

Algo más tarde, la flota local se lanzó al temido Atlántico. En sus comienzos los viajes tenían como destino Galicia, transportaban teja plana alicantina y sal; en el regreso se embarcaba madera. A finales del XIX los límites geográficos se ampliaron hasta el continente americano, principalmente a puertos de las Antillas y el Golfo de México. Estas derrotas trascurrían en un período temporal dilatado, unos siete u ocho meses, y su trayecto iba encaminado a aprovechar los vientos alisios generados en las inmediaciones de las Islas Canarias.

De esta forma rememoraban el viaje que cuatro siglos antes descubrió "Las Américas", gracias a estos flujos subtropicales. En las bodegas de estos mercantes se alojaba la sal torrevejense y productos manufacturados de la comarca, que tenían como destino puertos como La Habana, Santiago, Manzanillo y Matanzas, entre otros. A la vuelta, cargaban las bodegas de café, azúcar y maderas nobles, muy apreciadas en la zona por su carácter exótico, además de un curioso canto de arraigó fuertemente en la ciudad: la habanera.

Lo cierto es que fueron multitud los patrones y marineros que navegaron hacia tierras sudamericanas, destacando los barcos construidos en las playas locales, como: "Parodi Hermanos", que viajó en 1918 a los puertos del Golfo de México, o el "Carmen Flores", que realizó una travesía a La Habana. Sobre mediados de los años 40 del S.XX, la flota de veleros que tenía Torrevieja fue vendida a grandes navieras, quedando tan sólo alguna balandra o motovelero. La llegada del motor en los años 30 favoreció el declive e la flota naviera local.

Actividad Pesquera

Actividad Pesquera en Torrevieja

La Cuenca Mediterránea ha sido cuna de multitud de civilizaciones, sirviendo como fuente primordial de recursos, base de transacciones comerciales y elemento difusor de culturas. En este marco, no podemos olvidar el papel jugado por la actividad pesquera en las civilizaciones mediterráneas, ya que ayudó al asentamiento de las poblaciones, al facilitar la supervivencia en tiempos de escasez.

El poblado originario de la ciudad (enclavado según los historiadores locales en Cabo Cervera) se debió a esta relación entre el hombre y mar, en definitiva, a la pesca. Así, en los últimos lustros del S.XIX Torrevieja se estableció como el distrito pesquero más importante del litoral valenciano, por el valor de las capturas y su volumen. Un dato interesante es que en el año 1892 la pesca subastada en las playas de la ciudad suponía el 30% de las capturas realizadas en las provincias valencianas; Torrevieja amplió sus pesquerías hacia aguas atlánticas del norte de África, tras el agotamiento de los caladeros locales.

En las primeras décadas del S.XX la actividad pesquera comenzó a dar signos de agotamiento, explicados a través de la "fuga" de recursos humanos y materiales. En estos momentos Torrevieja vive un cierto esplendor de su flota naviera, lo que expone los motivos del retroceso de la actividad pesquera. Con ello, la actividad comercial relegó a un segundo plano a la pesca, sin olvidar la carpintería de ribera, que demandaba gran cantidad de recursos humanos. Era lo que algunos cronistas locales han venido a denominar como una auténtica "fiebre marinera", a nivel comercial y naval. Poseer un barco reportaba sensibles beneficios económicos, lo que derivó en numerosas inversiones por parte de empresarios de tierra (en la compra, diseño, etc…) en laúdes, balandras y pailebotes.

En los años veinte del S.XX Torrevieja era un gran foco pesquero, junto con Santa Pola, dominando por aquel entonces las artes pesqueras como la "pesca del ramo de pino", las morunas, el tresmalle, el palangre o las "vacas" de arrastre, la modalidad más importante. En estos mismos años se empezó a incorporar el motor a las embarcaciones, de manera lenta, predominando hasta entonces las embarcaciones con aparejo de la vela latina. Sin duda, la incorporación del motor logró aumentar la distancia de las faenas de pesca, explorar derroteros inaccesibles y, más importantes si cabe, la regularización del trabajo pesquero.

Los años 30 comenzaban con grandes esperanzas: el dique de levante, una necesidad fundamental para los navegantes; estaba ya en pleno desarrollo. Pero, por otro lado, la Guerra Civil iba a impactar enormemente a las pesquerías: más aún si tenemos en cuenta que el ejército republicano requisó las mejores embarcaciones disponibles para destinarlas a uso militar. Al acabar la contienda nacional, la flota torrevejense se había reducido sensiblemente, pero acostumbrada a continuos altibajos volvió a resurgir: además, de manera espléndida, gracias a la riqueza de los caladeros, inactivos durante el transcurso bélico. La pesca fue una actividad primordial en los años de posguerra, al facilitar la vida en estos duros tiempos (se pagaba en especie y el marinero llegaba a realizar trueques por otros productos).

En la década de los años 40 los activos dedicados a la pesca alcanzaban la cifra de 500, doblaba la cifra de veinte años atrás. La flota local empezó a especializarse en el cerco y las traíñas, con 10 y 12 marineros por embarcación, denotándose así la importancia de la misma. Asistimos a la normalización económica y al encarecimiento del pescado, de lo que podemos deducir una mayor rentabilidad. De ello deriva el aumento de las inversiones en el sector, sobre todo en nuevas artes y embarcaciones por parte de empresarios, que más tarde contrataban los servicios de un patrón. Los barcos a motor se generalizan y el volumen de capturas se dispara a finales de los 40.

A mediados del S.XX la pesca se configura como la segunda actividad económica de la ciudad, en sensible diferencia con la explotación salinera. Con el aumento de la flota se asiste al progresivo agotamiento de los caladeros locales, los rendimientos caen y los pescadores inician un cambio de rumbo en sus vidas en busca de un trabajo estable y compensado.

Junto con la llegada masiva de turistas, los años 60 se caracterizan por la modernización del sector, tanto en el proceso productivo como en las infraestructuras: se construye el edificio de la lonja, la explanada ganada al mar que hoy ocupa la fábrica de hielo y los muelles pesqueros; obras éstas que formalizan el puerto de Torrevieja tras la construcción del dique de poniente. Este proceso innovador, como casi todos, desembocó en una reducción de personal, al limitarse notablemente la necesidad de trabajadores. En este contexto, el turismo empieza a generar las primeras urbanizaciones, se definen de esta forma los matices urbanísticos de la ciudad: la actividad salinera y pesquera, fuentes económicas originarias, dejan su privilegiado lugar al desarrollo del turismo.

Ruta del Vino del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja

Viñedos de la Laguna de la MataLa Ruta del vino del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja, que trascurre por toda la amplia zona de viñedos del parque, posee una longitud de 1.450 metros y una dificultad de realización baja, con cinco paradas, provistas de paneles interpretativos sobre temas como: la historia de los viñedos, variedades, biodiversidad, forma de cultivo y finalmente la transformación del vino, todo ello en un entorno de especial singularidad. Esta ruta es de gran valor medioambiental y da a conocer la historia y las características de los viñedos de La Mata.

Asimismo, el Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja cuenta con 47 hectáreas de viñedos, que cultivan 30 viticultores, obteniéndose un vino 100% ecológico que se procesa en las 7 bodegas existentes en esta pedanía torrevejense.

Ruta Natural

Recuerda que va a desarrollar un recorrido por un espacio natural protegido, por lo que debes de seguir una serie de normas:

  • No salgas en ningún momento del recorrido señalizado. Recuerda que está prohibido.
  • Deposita tu basura en los contenedores habilitados.
  • Los grupos se pueden realizar visitas guiadas previo contacto con la dirección del Parque.
  • No hagas ruidos innecesarios, puedes molestar a la fauna y a otros visitantes.
  • Los perros deben de ir atados en todo momento.
  • Si observas cualquier irregularidad, como incendios, actividades prohibidas comunícalo de inmediato a los teléfonos: 965971012 ó 965150810 (las 24 horas).
  • No arranques especies de flora.
  • La conservación del medio ambiente es tu responsabilidad.

Parque Natural de las Lagunas de la Mata y Torrevieja

Parque Natural de las Lagunas

En el Centro de Recepción de Visitantes del Parque Natural de las Lagunas de Torrevieja y La Mata podrás conocer los aspectos más relevantes de este espacio natural, gracias a medios audiovisuales de avanzada tecnología.

El Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja se sitúa en la comarca alicantina del Bajo Segura y afecta a los términos municipales de Torrevieja, Guardamar del Segura, Rojales y Los Montesinos, ocupando 3.700 Has, de las que 2.100 son láminas de agua: 1.400 Has la Laguna de Torrevieja y 700 Has la de La Mata. El resto correspondería a las redondas, formaciones vegetales dominadas por saladares, juncales y matorral mediterráneo.

Lo primero que llama la atención de este parque son sus dos lagunas, una rosa y otra verde. La laguna rosa es la laguna de Torrevieja, en la cual se realiza la extracción de sal, mientras que la verde es la laguna de La Mata. Un detalle muy curioso es la coloración de las lagunas. Así el color rosado-púrpura de la laguna de Torrevieja es debido a los pigmentos que poseen una serie de bacterias muy peculiares que habitan en medios muy extremos; son las denominadas halobacterias. Realmente, el color rojizo se deba a una proteína denominada bacteriorrodopsina, que se fija en las membranas de las halobacterias. Al mismo tiempo, a la hora de hablar de la coloración de las lagunas hay que destacar el papel jugado por el alga unicelular Dunaliella salina y el pequeño crustáceo Artemia salina. La primera es la responsable del color rojo bermellón que adoptan las lagunas en determinadas épocas del año, mientras que la Artemia salina es de color rojizo porque se alimenta de halobacterias.

En la actualidad, la explotación salinera se desarrolla en la Laguna de Torrevieja, utilizándose la de La Mata como calentador y concentrador. Pero esto no siempre fue así. Las crónicas romanas ya señalaban la existencia de una explotación de sal relacionada con una pequeña factoría de “garum” en la Laguna de La Mata. Contaba incluso con embarcadero propio para expedir el producto por mar. Los árabes retomaron la explotación, siendo en aquellos momentos la laguna de La Mata la dedicada a la extracción de sal. No olvidemos que hasta 1929, cuando se produce a la conexión de la Laguna de La Mata con el mar a través de un canal o acequión, esta depresión se desecaba durante los meses estivales, lo que ayudaba precisamente a utilizar ésta como explotación salinera.

Así, hay diferentes aves acuáticas, limícolas y marinas que tienen sus zonas de paso por las costas mediterráneas, utilizando los diferentes humedales costeros para su descanso. Entre las aves invernantes que más destacan está el Águila Pescadora, el Zampullín Cuellinegro, el Flamenco Común y la Garza Real. Como aves nidificantes tendríamos que resaltar, también entre otras muchas, la Cigüeñuela, el Aguilucho Cenizo, el Charrancito Común, la Pagaza Piconegra, la Gaviota de Audouin y la Gaviota Picofina, estas dos últimas muy amenazadas y que han colonizado distintas zonas del Parque Natural. Además, dentro del Parque Natural podrás observar distintos vertebrados, como el Sapo Común, la Salamanquesa Común, distintas especies de culebras, conejos, liebres, erizos, comadrejas y zorros.

Dentro de este espacio natural nos encontramos con una vegetación muy singular, como consecuencia de unas condiciones ambientales rigurosas. Por este motivo se explica que no exista prácticamente vegetación acuática, debido a la elevada salinidad de las aguas. A ello hemos de añadir dos condicionantes más: la elevada salinidad de los suelos y el escaso nivel de precipitaciones, lo que obliga a las comunidades vegetales a adaptarse a este entorno. Dentro de éstas destacan las comunidades de saladar, con especies como las salicornias (3 especies), los juncos, los salados, el albardinal y las siemprevivas. La avifauna es el grupo faunístico más destacado, con casi un centenar de especies. En función de la época del año, podrás encontrar diferentes aves migratorias, invernantes y nidificantes que cumplen su ciclo biológico en este humedal.

La Pinada

La Pinada

"La Pinada" es un área en la que podrás disfrutar de un merecido descanso a la sombra. Presta atención a la vegetación que te rodea, principalmente está formada por Pino Carrasco, Pino piñonero y Eucaliptos, fruto de sucesivas repoblaciones forestales.

Desde cualquier banco podrás observar la zona de carrizo, planta típica de los humedales que expresa la existencia de agua, así como la zona de saladar, en la que puedes apreciar las especies más adoptadas a la salinidad.

Observatorio "el zampullín"

Observatorio

Una vez reinicies la marcha te encontrarás con el observatorio “el zampullín”, una parada obligatoria en la que, dependiendo de la época del año, contemplarás diferentes aves. Las pantallas de cañizo te permitirán ocultarte de las aves, siéntate en silencio y espera. En invierno podrás ver Zampullines, diferentes especies de Correlimos y Chorlitejos, Charrancitos, Pagazas, Cormoranes, diferentes especies de Gavitotas y, si tienes suerte, Aguilucho Lagunero y Aguilucho Cenizo. De todas formas hay que tener en cuenta que la mayor concentración de aves se produce durante los pasos migratorios de octubre y principio de invierno. En el período reproductor, las aves son más difíciles de localizar, precisamente para evitar que los depredadores localicen los nidos. Sin embargo, con unos buenos prismáticos o desde la cámara instalada en el Centro de Interpretación, podrás observar las colonias de cría instaladas en las islas artificiales de la laguna de La Mata.

Pérgola de Madera

Gaviota Picofina

De "el zampullín" a la próxima parada, un pérgola de madera situada a unos 30 minutos aproximadamente, tendrás tiempo de disfrutar de una buena panorámica de la Laguna de La Mata, discurriendo entre pinos, lentiscos, coscojas, palmitos, espartos y tomillares. Son salirte en ningún momento del sendero señalizado, puedes parar y observar las particularidades de la flora y fauna del Parque Natural. Como ya sabes, una de las peculiaridades más importantes de la vegetación es su adaptación al ambiente salino, de donde se desprende su acepción como plantas halófilas. Son plantas situadas en los saladares, la porción de tierra más cercana a la lámina de agua, y por tanto, las tierras con mayor salinidad. Entre las adaptaciones a la salinidad destacan los tallos carnosos de salicornias y algunas sosas, y las bombas excretoras de sal de siempre vivas y tarays.

Si te fijas y tienes suerte, en la zona de monte y pinada podrás ver aves como Carboneros, Jilgueros, Cogujadas, Alcaudones, Perdices y Alcazolas, mientras que en los saladares encontrarás otros vertebrados como lagartijas, el lagarto ocelado y la rana y el sapo corredor, estos últimos más numerosos después de las lluvias.

En la pérgola de madera puedes realizar una última parada antes de llegar al punto final del recorrido. Si miras al frente verás una pequeña formación rocosa, a modo de isla, que permite el proceso de nidificación de algunas aves, entre las que hemos de destacar algunas parejas de Chortilejos y Charrancitos. Relájate y espera, en función de la época del año observarás diferente avifauna.

Punto Final

Vista de las lagunas de La Mata y Torrevieja

Has llegado al punto final del recorrido. Sube al observatorio y contempla la panorámica. Si miras hacia el NE podrás observar una antigua construcción, una casa que los salineros denominan la "Casa de Máquinas". Y es que allí se encuentran las bombas que ayudan a trasvasar agua de una laguna a otra, atendiendo a las necesidades de la explotación salinera. En esta zona arranca el canal, en buena parte subterráneo, que comunica la laguna de La Mata con la de Torrevieja. A la izquierda se aprecian los carrizales y saldares muy bien conservados del norte de la laguna de La Mata, mientras que a la derecha se aprecia las laderas que albergan los matorrales y tomillares propios de área mediterránea, así con los Pinos Carrascos procedentes de las repoblaciones forestales.

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