Historia

Historia

Ruinas del castillo moro en la sierra de Orihuela

Orihuela y su huerta forman parte de la depresión prelitoral murciana en su extremo oriental. Está protegida la ciudad de los vientos del Norte por el Monte San Miguel y la Sierra de Orihuela, siendo recorrido el núcleo urbano por el río Segura, el viejo Thader, que describe un codo para evitar la roca de San Miguel, dirigiéndose a continuación hacia su desembocadura.

Su clima es mediterráneo, con una temperatura media anual de 18 grados, siendo el mes más cálido agosto y el mes más frio enero.

Orihuela ha sido desde la Prehistoria lugar elegido para los asentamientos humanos. Los restos arqueológicos hallados en el casco urbano y en los alrededores así lo atestiguan. En las diferentes salas del Museo arqueológico están expuestos restos de las Culturas de los Millares, Argárica e Ibérica, Romana y Tardoromana.

Pero sin duda, su época más esplendorosa coincide con el siglo VIII, cuando a raíz del favorable pacto firmado entre el noble Teodomiro y Abdelaziz, se convirtió en capital de La Cora de Tudmir, extendiendo su influencia por toda la Comarca y alrededores.

Este carácter de plaza valiosísima propició la concentración de importantes instituciones políticas, religiosas y culturales (Cabeza de Gobernación, Sede Episcopal y Universidad), cuyo peso dejó una profunda y riquísima huella en la trama urbanística y monumental de la Ciudad.

Todo esto justifica su rico patrimonio histórico y artístico, con numerosos monumentos declarados Patrimonio Nacional que son dignas muestras del legado cultural de la Vega Baja.

Reconquistada por Jaime I de Aragón en 1.265, fue entregada a Castilla y repoblada por catalanes y aragoneses, en 1.269 pasó nuevamente a poder de la Corona de Aragón. En el transcurso de la guerra de Castilla fue ocupada por Pedro I (1.365). Durante las Germanías (1.521) fue escenario de revueltas encabezadas por Palomares, que fueron sofocadas por el marqués de los Vélez. En 1.829 la ciudad sufrió una destrucción parcial, a causa de un terremoto.

Orihuela posee diversos recursos naturales, a destacar el río Segura, importante curso fluvial que desde épocas remotas ha desempeñado un papel fundamental y que en la actualidad ha sufrido una remodelación de su cauce para prevenir futuras avenidas.

Centro de una rica área de regadío (arroz, algodón, cáñamo, pimentón, horticultura y, sobre todo agrios). Cultivos mediterráneos (cereales, olivos) en secano. Centro comercial y manufacturero, cuenta con industria del mueble, química, calzado, alimentación (conservas) y de la confección.

La Sierra de Orihuela es una de las últimas estribaciones del Sistema Bético; impresionante mole de roca caliza que emerge en medio de la llanura aluvial. Debido a las características de su litología, son numerosas las cuevas y diaciasas que podemos encontrar, como la Cueva del Saltador. En los lugares más accesibles de esta sierra se pueden divisar bellas panorámicas de la ciudad y su entorno. Al pie de la sierra se encuentra El Palmeral, espacio de gran interés paisajístico, donde predomina la palmera.

A pocos kilómetros del casco histórico y monumental, Orihuela cuenta con 16 kms. de costa en los que se alternan acantilados de aguas transparentes y playas de fina arena (Punta Prima, Playa Flamenca, La Zenia, Cabo Roig, Dehesa de Campoamor y Mil Palmeras).

En todos estos espacios naturales habitan gran cantidad de especies vegetales típicas mediterráneas como el albardín, el esparto, el tomillo, el romero etc. En cuanto a la fauna también es variada, destacando sobre todos las aves migratorias.

Orihuela se halla a 30 y 20 minutos de distancia de los aeropuertos de Alicante (El Altet) y Murcia (San Javier), respectivamente. Conectada a la red europea a través de la Autopista A-7 y la Autovía Alicante - Murcia (salidas 80 y 81), y con el resto de España a través de la Autovía Madrid - Alicante.

Adelante