Sociedad Unión Musical de Bigastro
Nació el 11 de septiembre en el seno de una familia de hondo arraigo musical. Su tío Francisco Murcia Hernández, hermano soltero de su madre, convivía en el mismo hogar en el que nació y creció Joaquín, que por aquel entonces era el director de la Unión Musical de Bigastro. Tanto los ensayos de la banda como las clases de enseñanza musical, se realizaban en aquellos tiempos en ese mismo hogar, por lo tanto desde su más temprana edad, Joaquín tuvo un caldo de cultivo excepcional para sentir inclinación por la música. Su tío Francisco, incansable maestro, por sus manos pasaron varias generaciones de componentes de la Unión Musical, inició tanto a Joaquín como a sus hermanos mayores José, Manuel (que fue por los años cuarenta director de la Unión Musical), Francisco y Ángel. El instrumento que adoptó en sus comienzos fue la flauta, de ahí el apodo con que fue conocido. A los siete años ingreso en la banda como flautista. Pronto destacó y sus servicios fueron requeridos en otras bandas de la comarca: Unión Lírica Orcelitana, Unión Musical de San Miguel, de Torrevieja… También participó en orquestas de zarzuela y variedades.
A finales de los años cincuenta y debido a un accidente laboral, se lesionó el dedo anular de la mano izquierda, perdiendo la movilidad necesaria para poder digitar con la flauta. Este contratiempo le supuso dejar la flauta, pero con mucho tesón y empeño comenzó a estudiar la trompeta, logrando con el tiempo tanto nivel como el que tuvo con su anterior instrumento. De la trompeta paso a finales de los años sesenta a ocupar el atril de fliscorno.
En todo este periodo estuvo como instrumentista de la Unión Musical de Bigastro bajo las batutas de Francisco Murcia (su tío) Manuel Grau (su hermano) Eduardo Lázaro (que fue subdirector de la banda de Infª de Marina de Cartagena, al que le unió una gran amistad y del que aprendió mucho), José Marcos y del maestro Manuel Moya Pomares. En la Unión Musical Torrevejense entró en contacto con Francisco Casanova, excepcional flautista, que por aquellos años, ya retirado, dirigía aquella agrupación musical. Hay que subrayar que Francisco Casanova fue profesor del Conservatorio y Orquesta Sinfónica de Bombay y con el inició los estudios musicales el prestigioso director Zubin Mehta, el cual en su libro de sus memorias alaba las enseñanzas recibidas del maestro Casanova.
En el año 1974 y tras quedarse la Unión Musical de Bigastro sin director, asumió la dirección de esta. Uno de sus primeros objetivos fue la de formar nuevos músicos para aumentar la mermada plantilla en la que se encontraba en aquel momento la mencionada banda.
Tras unos arduos años de trabajo, éste dio su fruto, ingresando en sucesivos años promociones de nuevos y jóvenes músicos de entre las cuales figuraban en la historia de la Unión Musical de Bigastro las primeras componentes femeninas. Su labor en la docencia fue encomiable. Supo transmitir a sus discípulos el amor que el sentía por la música y su banda, prueba de ello es que buena parte de los profesionales de la música bigastrense de la actualidad tuvieron como maestro en sus inicios a Joaquín “El Flauta”. El fue el último “Maestro de la Música” en el concepto popular que se le daba a este título en las bandas amateurs: persona que asumía tanto la dirección de la banda como la enseñanza necesaria para proveer de nuevos músicos a aquella. Labor que en la mayoría de las veces la hacía sólo, sin la ayuda de nadie más y sin las ayudas y recursos económicos públicos con que se dispone en la actualidad.
A finales de la década de los años setenta, la Unión Musical de Bigastro llegó a contar con una plantilla de alrededor de 60 componentes, en su historia no había alcanzado tal número y pensando que cuando Joaquín aceptó el cargo de director no sobrepasaban de 25; se verá la ardua labor docente que tuvo que realizar el solo en los primeros años y ya en los últimos ayudado en ocasiones por José Vicente Díaz. Sólo le guió en tamaña empresa la vocación, la ilusión y las ganas de trabajar por la banda que le había visto nacer y crecer y que era parte importante en su vida.
Del amor y pasión que tanto Joaquín y su familia sentían por la música queda patente en las generaciones familiares posteriores que han recogido el testigo que ellos llevaron con tanto orgullo y dignidad; su sobrino Francisco Grau Vegara, hijo de su hermano Paco, primer director en la historia del Cuerpo de Músicas Militares que tras una dilatada y brillante carrera ha obtenido el grado de General de Brigada; su hijo Joaquín Grau Murcia, también director del mencionado cuerpo, ostenta el empleo de Teniente Coronel; su nieta Sonia Grau López, pianista, esta concluyendo los estudios del Grado Superior de la especialidad de Pedagogía del Lenguaje Musical; y su nieto Joaquín A Grau Saez, está en la actualidad finalizando los estudios del Grado Profesional de Oboe.
Tras nueve años al frente de la Unión Musical de Bigastro y aquejado de una enfermedad crónica que le impedía su labor de “maestro de música”, dejó el cargo. Falleció cuatro años más tarde, el 8 de octubre de 1987.