Callosa de Segura

Bacalao meneao

Este plato se lleva elaborando en los hogares callosinos desde hace tantos años que no se puede datar. Tan de Callosa como San Roque, su elaboración artesanal y el ser un plato único en la Vega Baja, ya que sólo se elabora en Callosa de Segura, constituye una invitación a su cata, que seguro no defraudará a quien se acerque a este municipio para degustarlo en la cena de nochebuena, en la que no falta en ninguna mesa callosina. Es costumbre su elaboración unos días antes de las fiestas navideñas, para su posterior consumo a la llegada de cada festividad, como almuerzo o en la cena.

Lola Amorós

Ingredientes:

- Un bacalao seco o en salazón de aproximadamente dos kilos
- Una patata hervida grande
- Cuatro o cinco huevos
- Una cabeza de ajo
- Limón
- Aceite de oliva

Preparación:

Se pone a hervir la patata. En un cacharro de barro se deja el bacalao desalar durante un día; cuando le hemos quitado toda la sal, se desmiga y se le incorpora la patata que tenemos hervida. Se pelan los ajos y se cortan finos. Se los incorporamos al bacalao y la patata, posteriormente se añaden cuatro o cinco huevos según la cantidad de bacalao que tengamos. Una vez todo mezclado, se le añade el jugo de un limón, y con la mano de un mortero se va levantando la mezcla estilo ali-oli, echando constantemente aceite "para que ligue". Cuando esté duro y ligado, se mete al frigorífico y pasadas unas horas, ya frío, está listo para comerlo.

Propiedades nutricionales:

El bacalao es muy rico en vitaminas A y D y proteínas. Además contiene elevadas cantidades de sales minerales. Cabe destacar que 100 gr. de bacalao salado aportan a la dieta 39 gramos de proteínas de elevado valor biológico, 7´2 gramos de grasas y 230 calorías.
Contiene también vitaminas B y C y, entre las sales minerales, destaca su contenido en potasio, calcio y magnesio, todo ello lo convierte en un alimento adecuado en épocas de crecimiento y desarrollo.
Además el huevo aporta una fuente importante de proteínas añadidas a este plato, que lo hacen desaconsejable a las personas que padezcan ácido úrico.
Los hidratos de carbono los aporta al plato la patata, nutricionalmente, la patata es una buena fuente de energía (75kcal/100g). Al ser consumida como alimento básico también aporta una proporción alta de folato, vitamina C, tiamina (B1), potasio y hierro, a la vez que contribuye de manera importante a la ingesta de proteínas. De hecho, si se consume suficiente cantidad de patatas como para satisfacer las necesidades energéticas se obtendrá un volumen equilibrado de nutrientes, con la excepción de las vitaminas liposolubles. Entre los fitoquímicos presentes en las patatas están las cumarinas y antoxantinas. Debe evitarse el consumo de patatas de color verdoso, ya que contienen glicoalcaloides tóxicos.